Valentina. Por María Dolores Almeyda

–Abuela, ¿sabes qué?  Soy divina y rockera. Está deseando ser mayor, tanto como su hermana, pero tiene muy claro que no puede crecer de prisa ni alcanzarla. Sabe que el proceso es lento, que todo pasará lentamente, pero está mentalizada y sabrá esperar. –Tengo un amigo marrón, abuela, se llama Omar, tiene el pelo rizado y se mete los lápices en el pelo y el dedo en la nariz, pero a mí me gustan más los niños rubios… Imparable, incapaz de estar callada unos minutos, cogida de mi mano, apretando mis dedos, dándome calor, un calor distinto al que llevo… Leer más

El Destino de Kafka. Por Brisne

«Desde el punto de vista de la literatura, mi destino es muy simple. Una inclinación a descubrir mi onírica vida interior ha desplazado al reino de lo accesorio todas las demás cosas, las cuales se han atrofiado de un modo horrible y no cesan de atrofiarse. Ninguna otra cosa podrá jamás contentarme. Ahora bien, mi fuerza para esa descripción no es de ningún modo previsible, quizá ya haya desaparecido para siempre, quizá vuelva todavía a mí alguna vez, las circunstancias de mi vida no son, desde luego, favorables. Así que vacilo, vuelvo incesantemente a la cima de la montaña, pero… Leer más