El espejo del alma. Por Julio Cob Tortajada
Sostiene la gente que la cara es el espejo del alma y lo piensa independientemente de su creencia más o menos religiosa. Para los creyentes, el alma es un soplo divino ajeno a todo tipo de analítica, sin triglicéridos ni índice de azúcar, pero convencidos de que el rostro tiene un trazo terrenal, como más de ir por casa. De tal manera, que si atendemos sólo en sus facciones y tras una somera reflexión en función de sus rasgos más caricaturescos, podemos intuir algún detalle acerca de las personas que en cualquier lugar concurrido nos llama la atención. Podemos encontrarnos… Leer más
