…Y morirme ahora simplemente… Por María Dolores Almeyda

Cerrar los ojos y dejarme caer desde el nudo invisible de la retórica y ser un recuerdo vago en la memoria de algunos. Un recuerdo que irá desapareciendo como el ruido que deja el tren al alejarse o el humo que expulsa al terminar la cuesta confundido con las nubes después de algunos estertores de agonía. Así, simplemente. Como si nunca hubiese sido ni estado ni quedado con nadie. Como si solo hubiese sido un desconocido que no ha dejado huella, que nunca estuvo en vuestra casa o que siempre pasó desapercibido… algún día alguien dirá, “os acordáis de…?” “¿De… Leer más

Sobre una cama helada. Por Raquel Lanseros

No es invisible el modo en que ya no te busco, ni esta manera nueva, sin fe ni mediodía de llovernos despacio, -como gotas de hielo-,    de no ceder un palmo en medio del tornado. El olvido es azul . Nunca termina            de convertirse a golpes en él mismo. Se mide por ausencias y papeles en blanco. Tras su paso, el silencio deja detrás de sí un paisaje de ruinas, una patria deshecha e inmolada                            a los grises fantasmas de la pérdida. El ánimo rojizo de las uvas maduras se apodera despacio de la tierra. Te quise…. Leer más

La tercera pregunta. Por Mónica López Bordón

En tu melodiosa desnudez escribo el estallido que no te abandona: ¿cómo escapar? Luz y pregunta en tu cabeza acostumbrada a la rebeldía del cabello ondeando los misterios del mundo. Tiene el alma su división iluminada en heliotropos abiertos que partirán mañana como si fuera la última lluvia, la última gota abrazando la respiración de la noche. Vuelan las gaviotas y nadie responde en el fondo de mi garganta. *Cuadro: Óleo de Waterhouse Mónica López Bordón Blog de la autora. Leer más

Estrellas en mi habitación. Por Ángeles Nava Martínez

Estábamos las cuatro en la misma cama. Mi voz era serena, iba enganchando significados poco a poco en la oscuridad de los ojos hasta el filo del camino en las horas, hasta la fuerza bestial contra el cansancio. Desgajamos el pasado con sus gritos sin refuerzo y el sabor de su dual rebeldía. Cerramos las cicatrices con nuestras propias venas porque el futuro nada sabe si uno no se lo recuerda. Los secretos de la memoria leyeron en el instante preciso lo que fuimos haciendo con los días para dejar caer las auras en descuido. Hicimos que las piedras hablaran… Leer más

Divorcio en Buda. Por Brisne

Sin embargo, todo cobra sentido si está Anna. La vida.., la vida es Anna. Divorcio en Buda es un libro de Marai acerca del amor, del significado de la vida y de los celos. Imre Greiner solicita el divorcio de su esposa Anna Fazekas y el encargado de disolver su divorcio es el juez Kristóf Kömives, antiguo compañero de estudios de Imre Greiner y que había tenido algún encuentro con Anna en su tierna juventud sin decidirse a cortejarla. Marai nos describe una vez más el ambiente de la burguesía húngara, de sus criados y sus casas, sus relaciones sociales… Leer más

Acuerdo para dos. Por María Dolores Almeyda

Nos pusimos de acuerdo para escribir un nombre, y mientras tú escribes el mío cien veces con tu letra de hombre, precisa y clara, sesgada y contundente, -combinación perfecta de gesto y armonía-, yo voy pintando signos que se leen sin orden, sin concierto, atropelladas… …Palabras, disimulos, rencor, tarjetas de visita, mercado común, Nixon, Biafra, Pakistan, conquistas espaciales, hambre, sed, desequilibrio, miedo. Política, evolución, revaluación de precios, nueva generación. Operaciones, cambios, garantías, reclamaciones, recursos, apelaciones, ruegos. Consejo de guerra (Burgos), política de ficción, carreras contra reloj, literatura, drogas, dispersión, robos de coches, secuestro de una niña, de un cónsul, de… Leer más

Ojos anónimos. Por Luis Oroz

Has vuelto una vez más sobre tus pasos el rastro de una estela interminable. No hay agua en tu paisaje, no hay orillas ni pájaros que asuman el vacío de unos ojos anónimos. Pero miras las páginas, reconoces la playa y resumes tus olas como un cuento en la boca de tu madre. De lado a lado expiras tu silencio. Tal vez extraviaste la piel detrás de los sentidos, como el -¡amor! de un ciego; hundiste tus palabras al oído de la oscuridad y nadie pudo abrirlas. -¡Escúchate y comprende! Sólo existe el abismo cuando el eco responde, cuando encuentra… Leer más