Voy a ser abuela. Por Coscobil Fernández

Abro la puerta, entro en casa. Está sonando el teléfono, corro hacía él. Me malhumoro un poco ya que estoy, con el paraguas, las llaves y con todas las bolsas de la compra, las dejo tiradas en el suelo, tiro el paraguas soltando agua y poniendo el suelo perdido, las llaves al intentar meterlas en el bolsillo también se caen– y refunfuñando digo: ¡ Jo! las 2 de la tarde ¡ sin comida! ¿Quien será ahora? Voy a cogerlo y veo reflejado el número de mi hijo, como siempre, me ha dado una gran alegría. Sea la hora que sea… Leer más