El bolso parlante. Por María dolores Almeyda

Si te abriera mi bolso te sorprenderías de la cantidad de cosas que llevo dentro. Son cosas que posiblemente nunca me harán falta, pero por si acaso las conservo en el orden caótico de un bolso grande y negro donde todo se resume en porquerías. Llevo, como cualquier avestruz amaestrado que guarda en su gran pechuga la comida para comerla luego, dos patas de conejo con las que hacer milagros, el legado de un clérigo marica, la confesión de un arrepentido, la esquela mortuoria de una mujer muy rica. Y aparte de un sin fin de estupideces como lápices sin… Leer más