La señora Fe. Por Inés Borrego
Toda su vida la había pasado aceptando lo que le venía y pensando que era afortunada. Era una anciana pequeñita, con pelo cano y cuando hablaba se le veían esos dos dientes que aun conservaba. En el barrio el llamaban la Señora Fe. No sabía porque lo de Señora, pero le gustaba, le hacía sentirse a gusto en aquel lugar del que apenas salía. Hacía las compras en el mismo comercio, pagaba lo que le pedían y nunca protesto por nada. Pero la Señora Fe se hacía mayor y aunque ella siempre se veía igual, le llevaron a una residencia…. Leer más
