Como siempre al despertar. Por Inés Borrego
Como siempre al despertar, lo primero que hago es levantar la persiana y me quedo unos minutos contemplando esas casas de campo, con sus ventanas llenas de macetas, cada una de su color, a alguna le salen unos capullitos que con el tiempo irán floreciendo hasta conseguir parecerse a un altar. Hace frio y de las chimeneas sale humo de fuego recién encendido, que desprenden olor de hogar. Alguien ya ha tendido las sabanas adornando la pared de un blanco reluciente. Al lado un pajarito picotea tranquilamente en las huertas y un peluche blanco, como una bola de nieve comienza… Leer más
