A mis amigos. Por Marisol Oviaño

Coincido con Fulanita, a quien hace meses que no veo, y me saluda como si hubiéramos estado juntas ayer. – Es que te leo siempre, maja. Nunca escribo nada porque yo no soy de escribir, pero me encanta leerte. Me cruzo con Menganito, de quien no sabía nada desde hace un año, y me pregunta por algo que me sucedió la semana pasada. – ¿Y tú? ¿Cómo sabes eso? – Anda, porque te leo. En la pantalla de mi móvil palpita un nombre que me hace sonreír por dentro y por fuera. Mientras desgranamos confidencias a media voz, me doy… Leer más