28-Mis padres. Por Juan Benito

  Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009  Mi madre reposaba en la misma cama donde había dormido los últimos cincuenta o cincuenta y cinco años, ya no recuerdo, a medida que pasa el tiempo la memoria me va abandonando igual que se hunde un piedra en un río para no salir jamás, y ser 27 años más joven que ella, no implica que no haya comenzado a contar mi quinta década en esta vida que tan pronto nos es grata como se convierte en la piedra en nuestro zapato. ¡Como hubiera deseado que mi amada Antonia estuviera aún… Leer más

El Paraíso recuperado. De Róger E. Antón Fabián

El libro.- Las narracciones de ficción siempre han servido para publicar libros y no el birlar libros para escribir ficciones. Para el joven escritor peruano Róger E. Antón Fabián, esta fórmula le ha valido para enhebrar un fluido e interesante relato, según cuenta Maynor Freire. Nos entretiene con una especie de manual de cómo robar libros sin que a uno lo pesquen como vulgar anchoveta, solo que este ladronzuelo no anda en cardúmenes listos para las redes sino que es un solitario raterillo dispuesto a cargar en su mochila no solo con los siete tomos de En busca del tiempo… Leer más

27-Acacio y Tomasa. Por Alfredo

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 -¿Te traigo un zumo? Ella parpadea una vez. – ¿Quieres que te levante? Parpadea dos veces. -Vamos allá -le dice, Acacio, su marido, que la ciñe con sus aún recios brazos-. Arriba, moza. –Levantada, sus piernas tiemblan. Al poco, un leve ruido sale de su garganta-. De acuerdo, te siento. -La baja con cuidado-. Voy a por agua fresca. Tomasa se queda en el sillón del salón. Una mosca se posa en su cara. Hace visajes; el insecto salta y se posa en la nariz. Vuelve a hacer muecas; la mosca vuela… Leer más

La dama del tul rosado. Por Anden18

Ahí está, puntual como cada noche. Deleitándonos con sus movimientos simétricos y perfectos, bajo un tul rosa adosado a su delicada cintura, como un guante a una mano. Gira y gira al compás de esa música celestial que ya perturba mis sueños cada noche. Cómo un huracán, sonriendo. Sabe perfectamente que a las 00:00 es el centro de atención, todos abandonan sus cajas, baúles, estanterías para ver como baila “la dama del tul rosado”. Me siento afortunado de ser el único que puede ver a todas horas la cajita de madera, adornada con tallado delicado y clásico, en la que… Leer más

26- NUNCA ME HAS DICHO POR QUÉ TE GUSTABAN TANTO LAS RANAS. Por Eloísa

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 Los recuerdos se diluyen como la tinta fresca con las lágrimas, como el rimel. Hoy tu nieto, llevado por su curiosidad infantil, ha encontrado una caja de cartón llena de figuritas con forma de rana, de todos los tamaños y materiales posibles, ranas verdes, de peluche, de barro, de metal, sonrientes, serias, o cantarinas y con boca de buzón. Ya estaban contigo cuando te conocí. Son casi treinta años y no soy capaz de recordar si alguna vez me dijiste por qué las guardabas. Pensarás que soy tonta por no hablarte de… Leer más

25-Toda una vida, Por Lolailolo

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 Tú y yo solos, como tantas otras veces. Sentada en el borde de la cama donde descansas, mientras coges mi mano con ternura, vuelo hacia atrás en el tiempo. Yo llevaba trenzas y aún iba al colegio, ¿recuerdas? Tú me llevabas muchos años y tenías fama de ser un mujeriego empedernido. Una preciosa niña criada al vacío frente a un asiduo de la noche; la noticia se propagó como un incendio avivado por el viento. Mis padres, aterrorizados, te vieron como a un depredador al acecho. Y con tan sólo 16 años… Leer más