3-Y TÚ TE IRÁS .

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 Mi hombre de mirada seria, ya estás en camino; aquí te aguardo. No soy como tú, de verbo ágil y verso colorido, y aunque mi palabra es clara, tú pones sobre todas las cosas tu propio acento. Hasta con mi madre lo hiciste, que no sentía aprecio alguno por ti. No le gustabas. ¿Lo recuerdas? Se hacía cruces imaginándome con un hombre que se ganaba la vida escribiendo versos, un hombre de pueblo, ¡qué horror! Ella que incluso me había buscado pretendiente… Tú no desistías. Me rondabas haciendo que tu rostro siempre… Leer más

El error del adivino. Por Mercedes Martín Alfaya

En unos grandes almacenes encontré un libro que hablaba de “El error del adivino” y me hizo pensar… Os cuento de qué va esto con un ejemplo que me acabo de inventar. Begoña, una amiga, me invitó a su fiesta de cumpleaños en un famoso restaurante. A última hora se me complicó el día y no puede avisar. Al día siguiente, enseguida busqué su número y la llamé, pero no contestó. Qué raro…, pensé. Volví a intentarlo. Tampoco hubo respuesta. Entonces le mandé un mensaje al móvil para que lo mirara cuando pudiera. “Bego, siento muxo no habert acompñdo en… Leer más

2-¿RECUERDAS?. Por Ariadna

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 . ¿Recuerdas? Teníamos quince años y el mundo en contra. Tú te preocupabas de retorcer con destreza tus largos tirabuzones y yo trataba de ocultar, bajo el chaleco de lana, un impertinente agujero en la camisa. Nos queríamos. Dibujábamos corazones de tiza en las baldosas oscuras de la plaza y, alguna vez, nos rozamos las manos. Qué atrevimiento. Tú, la hija del médico. Yo, el hijo de un pastor de cabras. Un amor imposible en un pequeño pueblo a principios de los años treinta. Inimaginable que ambos caminos pudieran cruzarse. Pero se… Leer más

1-Una historia de viejos. Por Orictolagus

Microtextos a concurso en el Premio Especial 2009 Creo que fue por el mes de Enero cuando les vi juntos por última vez. Iban cogidos de la mano, como siempre, y también como siempre discutían en voz alta sobre no sé qué viaje o algo por el estilo. Era enternecedor: tan mayores y aún comportándose como dos críos. Los dos delgados, enjutos, algo encorvados, superando ampliamente los setenta y andando –casi corriendo- hacia su diminuta casa. Aunque apenas los conocía, ambos me saludaban muy educadamente. Él, levantando un mugriento sombrero de color indefinible. Y ella con un “buenos días tenga… Leer más

Te cuento mi sueño. Por Bernarda Enriquez

Querido amigo. Déjame contarte que hoy regreso mi padre, tras una angustiosa desaparición de varios días. La enfermedad de mi padre, mantenía a mi madre ocupada limpiando los descuidos que ella creía intencionados, además de alimentarlo y darle sus medicinas. Al siguiente DIA de una discusión, por manías de él, adquiridas a lo largo de los años, mi padre desapareció, llevando solo consigo la macilenta y carcamal ropa de enfermo. Detrás de un enorme y antiguo trastero azul de lamina, que dividía la diminuta cocina de la recamara, atiborrado de vajillas de múltiples materiales y muñequitas con vestidos de encaje… Leer más

Hoy toca limpieza. Por Mercedes Martín Alfaya

Hoy toca limpieza. Se me acumulan telarañas en el alma, aunque ya no pienso en ti. Llegué a este mundo sin tu arrogancia, sin tu altivez, sin tus ganas de revolverme la vida de forma gratuita, y quiero continuar ligera de equipaje. Mi mundo avanza y cuidaré de él. Encontré la forma de pintar mis días sin esperarte y me compré unos zapatos de cristal muy bonitos. Yo soy la princesa de mi cuento y no te necesito para reinar. Las mariposas revolotean en mi ventana, el sol calienta mi almohada y tengo un horizonte de azahar para mí sola…. Leer más

Relatos alucinógenos. Por Gonzalo Gómez Montoro

“La soledad de los ventrílocuos”. Matías Candeira. Tropo editores. Pocos autores hacen su entrada en el mundo de las letras con obras del calado de La soledad de los ventrílocuos. Este libro es una colección de catorce relatos de marcado aliento poético, en su mayoría desarrollados en ambientaciones oníricas o en mundos que podrían considerarse próximos al surrealismo, pero que en realidad son la muestra de que el escritor posee un universo propio. Es el caso de “Flores, señor…” o del cuento que da nombre al volumen, en el cual los dos personajes mantienen una conversación absurda que recuerda a… Leer más