La ventana indiscreta. Por Felisa Moreno Ortega
Me gusta espiarla por la ventana, ver como se desnuda, como se va desprendiendo de la ropa, suave, en lenta cadencia. Como si estuviera despojándose de una segunda piel y temiera lastimarse. Poco a poco van cayendo las prendas, hasta dejar su silueta al descubierto, tras unos visillos indecorosos que no logran ocultar la rotundez de sus curvas. Frente a ella, adivino un espejo, donde se recrea con la mirada, echa el pelo hacia atrás, en un gesto estudiado de seductora y dedica unos minutos a contemplarse. Después recoge la ropa caída a sus pies y la deja sobre una… Leer más
