Como la vida misma. Por Julio Cob Tortajada
Sentado en el parque junto a una zona de juegos me llamó la atención ver una niña arriba de un balancín que con gran maña lanzaba su cuerpo adelante aventurada en su deseo inalcanzable de tocar con la punta de su zapato la rama de un árbol que daba sombra al columpio. Con sus cabellos al aire y las manos en las cadenas disfrutaba sobre un suelo de goma bajo un rectángulo de madera. A su lado, en otro columpio y sentada, una niña muy tranquila que apenas se movía; no así su imaginación envuelta en fantasías -pensaba yo- que… Leer más
