Aprendiendo… Por Mercedes Martín Alfaya

Os quiero contar una historia. Resulta que en los jardines del Museo donde trabajo, descubrí no hace mucho un gatito pequeño. Parecía asustado y triste. Su mamá debió largarse y lo dejó allí. Pensé, que si nadie se ocupaba de él, sus días estarían contados. Me fui al ´super´ y le compré comida: Delicias para gatos. Cuando volví, no lo encontraba por ningún sitio. Abrí una lata de salmón, la volqué sobre un periódico y lo coloqué junto al rincón con flores y piedras donde lo vi refugiarse. Al día siguiente, encontré el periódico lleno de hormigas y ni rastro… Leer más