Zapatos de seda. Por Nina
Ana ha cumplido treinta años y yo he perdido sus zapatos de fiesta. Eran el sueño de cualquier mujer: algo precioso, de buena calidad, todavía de moda, que, por alguna extraña razón, están marcados con un precio irrisorio. Italianos, de seda negra, con una rosa rodeada de hojitas con paillettes en el costado, casi junto al talón. Me los pidió ayer y fui incapaz de encontrarlos. Deberían estar guardados en mi armario y no sé qué he podido hacer con ellos; me he vuelto loca buscándolos. Anoche no dormí. Llegué a levantarme de madrugada para revolver altillos atestados de objetos… Leer más
