Bendita ciudad. Por Bernarda Enriquez
Eres todo lo que soñe en mi adolescencia apabullada, tu glamour desconcertante me atrapa, me condena a una vida desordenada, asi te quiero, decia el necio, con tus deliciosos nubarrones negros de smog, que alimentan mis pulmones, con tus entrañas saturadas, de candidos maleantes decadentes, tus calles empedradas de sueños destruidos y pisoteados, en tí, la economia crece, se nota la prosperidad en tus alcantarillados, en las luces de color ambar, que deslumbran al atropellado, atropellado, en sus derechos, de sonreir, de sentir amor, en el trajin de la vida cotidiana, todo va acelerado los niños, ya no lo son… Leer más
