COMO EN LA MILI, EL VALOR SE LE SUPONE. Por Julio Cob Tortajada

Una madeja de dudas – como su alto peinado a la moda de arriba España envuelto sobre sus orejas por el efecto de la laca, de ovalado aspecto y recia solemnidad- le hizo acudir al confesionario catedralicio, en lugar de a su colegio del Altozano, perteneciente a la Obra, al que había abandonado hacia ya unos cuantos meses. Llegados a sus dieciocho años, Marta era ya una mujer, que aunque decidida ante la vida un cierto recato anidaba su alma, por lo que su madeja de dudas, cual urdimbre endiablada, daba freno a unos impulsos avivados en su ardiente interior,… Leer más