Antes de nacer. Por Luis Bermer

Isabel estaba echada en el sofá, viendo un insulso programa de tarde en la televisión. Notaba los movimientos de su hijo en el interior de su abultadísima barriga. Y sonreía, imaginando cómo sería tenerlo acurrucado entre sus brazos dentro de poco tiempo. Miguel entró en el salón, con una carpeta en la mano. Rodeó el sillón para ir a sentarse a su lado y le pasó un brazo protector sobre los hombros. –¿Te encuentras bien? ¿Quieres que te traiga algo? –Ya estás tú aquí. Es todo lo que necesito –y le besó. ¡Hola chico! Qué a gusto se está aquí… Leer más