¿Se puede una deshaogar?. Por Mercedes Martín Alfaya
Pues nada, que tengo un cabreo de mil demonios: mis despistes. La gente dice que estoy muy atenta a todo y que, eso no es ser despistada. Pues estaré atenta a las cosas de los demás, porque para lo mío soy un desastre. Con deciros que ahora mismo tengo la cabeza en cuarentena: con un «puñao» de crema suavizante, mezclada con sacarina (digo, con mascarilla). Resulta que, como me gusta tanto escribir, pues me he pasado la tarde terminando un relatillo, repasando mi novela y tecleando en el portátil a ver si se me ocurría una historia que mandar a… Leer más
