Tautina. Por Julio Cob Tortajada

Escribes como los ángeles, que de lo único que sé de ellos es de sus plumas, en las que quiero creer, al menos, en este instante. Quizá perdieron una de ellas un día de viento, y suave, se fue arrastrando meciéndose entre brumas hasta que llegó a un fecundo calvero donde alguien la recogió. Sólo la sensibilidad de una mujer pudo darse cuenta de su utilidad. Y tras mojar su punta seca con sus labios ávidos de contar, y sentada sobre una piedra, alfombrada de seco musgo, se puso a escribir sobre la palma de su mano. Eran tantas las… Leer más

Días extraños (Haikus). Por Luís Bermer

124-LA ALMOHADA En la almohada, tu cuello bajo el hacha del desencanto. 123-LA VERDAD “No estás solo” Dicen ellos, que no ven. Sabes la verdad. 122-TU BUSQUEDA En tu búsqueda, enfermo de soledad, perdí la razón. 121-VENENO Dulce el veneno, que te mata en silencio, mientras la besas. 120-EL RÍO Cambia tu mente, el río de los días. Te veré en el mar. 119-TORMENTA Nubes de tormenta. ¿Qué traéis hacia el presente, tras el horizonte? 118-RESPIRAR Respiro y sueño. No sé por cuánto tiempo, antes de ser piedra. 117-ASESINO Tiempo asesino. Mataste nuestra dicha. Dejaste ruinas. 116-UN DÍA Nubes del… Leer más

Colorín-colorado. Por Mercedes Martín Alfaya

El lunes estuve todo el día con la abuela. A mamá se le rompió el coche y no me pudo llevar a la ´guarde´, que está muy lejos. Menos mal que la abuela descansa los lunes porque, a veces, mamá no sabe qué hacer conmigo cuando llegan estos imprevistos. Ella trabaja todo el día y papá también. Con la abuela me divierto mucho. Estuvimos en la Biblioteca, en la sala de niños (como acabo de cumplir dos años…). No había nadie (claro, a todas las mamás no se les rompe el coche el mismo día). Allí encontré cajones con libros… Leer más

El cabaret de los sueños. Por Isidro R. Ayestarán, 2008

Nuevamente, el pub «Bolero» de Santander ha sido el causante de mi renovada inspiración. Tras la huída provocada por los últimos versos de mi anterior obra, Nocturnos, y el soplo de aire fresco recuperado en Madrid y Toledo, una conversación de madrugada en «El rincón de la fantasía» del citado pub me trasladó al mundo que pretendo reflejar con este nuevo trabajo. Con la premisa «la ternura es la gran revolución», escrita en una cartulina y situada en el respaldo de los asientos de ese maravilloso rincón, presento mi CABARET DE LOS SUEÑOS, con instantáneas realizadas en la Casa Museo… Leer más

Recital literario. Por Dorotea Fulde Benke

Recital literario de Antonio Rodríguez Menéndez en la Biblioteca Municipal de Arroyo de la Miel (Málaga) LOS GIRASOLES CIEGOS de Alberto Méndez 17 de Octubre de 2008 Siempre he pensado que no me gustaba escuchar durante mucho rato lo que otra persona me leía en voz alta. ¡Qué equivocada estaba! Anoche, en la Biblioteca de Arroyo de la Miel, Antonio Rodríguez Menéndez me leyó durante más de dos horas un relato sobrecogedor del libro «Los girasoles ciegos», y digo que me lo leyó porque a pesar de que hubo una treintena de personas escuchando —con el ruido de fondo que… Leer más

Volver. Por Isidro R. Ayestarán

Me hablaron de la tierra prometida, de luces azul celeste, de brazos acogedores y de miradas que asienten. Me habían explicado que las historias de amor siempre acaban bien, y que el sepia es un color antiguo reservado para una foto familiar de fin de siglo. Pero los libros homologados de la ciencia impuesta no dan respuesta a lo que hay tras los puntos suspensivos, ni nos cuentan porque decir te quiero es tan complicado en este mundo de palabras calladas. Y aquí sigo, buscando respuestas, volviendo al origen de un punto de partida que empujaba hacia el epicentro de… Leer más

El libro. Por Felisa Moreno Ortega

Se puso la chaqueta, descolgándola de la percha, dejada adrede fuera del armario para mantenerla a salvo de las arrugas ya que hacía días que éste se había convertido en un pozo sin fondo donde las prendas luchaban por hacerse un hueco. Apuró el café y dejó la taza sobre la mesita, si estuviera allí Silvia le habría regañado, pero hacia mucho tiempo que ella se marchó y Luis no se preocupaba mucho por el cuidado de la casa. Esa fue una de sus primeras pérdidas, el abandono de la mujer que le había acompañado durante más de diez años…. Leer más