Tautina. Por Julio Cob Tortajada
Escribes como los ángeles, que de lo único que sé de ellos es de sus plumas, en las que quiero creer, al menos, en este instante. Quizá perdieron una de ellas un día de viento, y suave, se fue arrastrando meciéndose entre brumas hasta que llegó a un fecundo calvero donde alguien la recogió. Sólo la sensibilidad de una mujer pudo darse cuenta de su utilidad. Y tras mojar su punta seca con sus labios ávidos de contar, y sentada sobre una piedra, alfombrada de seco musgo, se puso a escribir sobre la palma de su mano. Eran tantas las… Leer más
