Volver. Por Isidro R. Ayestarán

Me hablaron de la tierra prometida, de luces azul celeste, de brazos acogedores y de miradas que asienten. Me habían explicado que las historias de amor siempre acaban bien, y que el sepia es un color antiguo reservado para una foto familiar de fin de siglo. Pero los libros homologados de la ciencia impuesta no dan respuesta a lo que hay tras los puntos suspensivos, ni nos cuentan porque decir te quiero es tan complicado en este mundo de palabras calladas. Y aquí sigo, buscando respuestas, volviendo al origen de un punto de partida que empujaba hacia el epicentro de… Leer más