El libro. Por Felisa Moreno Ortega

Se puso la chaqueta, descolgándola de la percha, dejada adrede fuera del armario para mantenerla a salvo de las arrugas ya que hacía días que éste se había convertido en un pozo sin fondo donde las prendas luchaban por hacerse un hueco. Apuró el café y dejó la taza sobre la mesita, si estuviera allí Silvia le habría regañado, pero hacia mucho tiempo que ella se marchó y Luis no se preocupaba mucho por el cuidado de la casa. Esa fue una de sus primeras pérdidas, el abandono de la mujer que le había acompañado durante más de diez años…. Leer más