Reflexiones sobre la natación sincronizada. Por Felisa Moreno Ortega
No sé porqué motivo en cuanto mis hijos se suben en el coche les entra unas ganas incontenibles de charlar, se quitan la palabra uno al otro, discuten, chillan y hacen ese tipo de cosas que no deberían hacer porque distraen al conductor, o sea, a mí. Trato de mantener la calma y sin dejar de prestar atención a la carretera voy dando turnos de palabra y escucho con atención sus “interesantes” comentarios, preferiría oír música y conducir relajada, pero eso es mucho pedir. Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que las mejores “joyas” del anecdotario familiar se… Leer más
