Seducción, labios y mar. Por Gustavo Marcelo Galliano

Localicé el ocaso del día en mí, creyendo ver tu sonrisa en la bruma, evolución del silencio en frescura, cual tesis desleal de mis sentidos. Perduras, el olvido aún no erosiona, te sumerges y emerges en las aguas, cristalinas aguas de voluptuoso oleaje, donde Poseidón no reina, sólo mi mente. ¿Fue la seducción mi soledad? no, creerías que profané la necedad, fueron tus labios con reminiscencia a Mar, néctar divino que incendió a mi alma. Lapso, detente impertinencia burda, monólogo destructivo de mi ser, agitarás el recuerdo hasta agotar la luz, al resucitar tus labios estos versos. Contemplé el respirar… Leer más

El templo de los sentidos. De Benjamín Amo

El libro. El Templo de los Sentidos no es una historia más, pudiendo ser la historia de cualquier persona. A lo largo de sus páginas veremos como su personaje principal, Hugo, se enfrenta a su marchita existencia, una vida que parece escapársele de entre las manos sin apenas darse cuenta. Una mañana despierta dispuesto a dejarse envolver, un día más, por la acostumbrada rutina la cual se ve sobresaltada de peculiar manera por una extraña conversación en el autobús. Este encuentro casual marcará el eje de una historia que se ve sacudida por una extraña relación que lo llevará de… Leer más

Réplica en el foro. Por Mamemara&Roswing

Roswing En ocasiones esta dama se encuentra encarcelada por una realidad demasiado tangible para su alma. No puede escapar del anticiclón que estanca su vida y la ancla en el fondo del mar. Hace tiempo que no escribe poesía porque su inspiración murió con sus deseos. Solo se aferra al pasar de los días alimentándose de melancolía. Ni el amor hace ya a su corazón vibrar pues se haya enterrado con su pluma y papel. Odia ser incapaz de querer y rechazar el calor de un abrazo. En definitiva, se odia a sí misma. ****************************** Mamemara En ocasiones la circunstancia… Leer más

Jane Austen: el lugar de la mujer. Por Isabel Rivillas

Jane Austen representa un referente insoslayable dentro del canon de literatura universal. Sus relatos se inscriben en la primera corriente de escritores románticos ingleses. Dos rasgos, entre otros, subrayan su importancia. En primer lugar, se adelanta a su época (1775 -1817 –época georgiana y, posteriormente, victoriana), anunciando el realismo que se consolidará recién en el siglo próximo. Por otro lado, y tal vez sea lo que la haya consagrado y permitido consolidar su público lector: el tratamiento centralizado que lleva a cabo de la figura de la mujer, quien ocupa un primer plano en sus historias. Con el correr del… Leer más

Señorita metro y medio. Por Isidro R. Ayestarán, 2008

Te convirtieron en escaparate de miradas y paseos en el centro de una gran ciudad, sin rechistar ni protestar apenas, y sin censurar la pretensión de un autor loco. Una historia de amor que supo a poco, un molde en fotografía y escayola para transformarte en estatua silente en un color cobre con brotes de nostalgia. Cruce de expresiones en un estudio abuhardillado, sonrisas tenues para moldear a la señorita metro y medio con tu rostro y tu cuerpo en una pose de evocación y magia. Modelo y artista, un cincel como instrumento para moldear la perfección de tu mirada,… Leer más

El Beso Negado. Felisa Moreno Ortega

Miro al frente y encuentro tu boca, que sale en mi busca como una loba, ávida de un placer indecente. Esquivo el envite, bajo los ojos, frustrado me sacudes con furia. Busco ayuda entre la gente, ojos ajenos que me ignoran. ¡Que tremenda soledad la compartida¡ Tu mano de hierro me atenaza, me fija al suelo, raíz de nada, pues nada brota de mi pecho, el grito se ahoga en mi garganta cuando el puñal atraviesa mi espalda. El tiempo pasa y la soledad cambia tu furia por esta cama. Cambié tu cama por mi calma, cambié mi vida por… Leer más

Frío&Frío. Por Brujapiruja

Clara marchó de viaje, era “su momento” y quería disfrutarlo plenamente. Preparó tranquila la maleta, recogió la casa, revisó los billetes y se miró reiteradamente en el espejo para comprobar su aspecto antes de salir hacia esa estimulante e incierta cita amorosa. Sabía que Inés la necesitaba, pero había concentrado toda su energía en volver triunfante en esta ocasión y no estaba dispuesta a permitir interferencias que la perturbaran. Así de claro se lo había manifestado. Miró de refilón el teléfono, e incluso hizo intención de levantar el auricular, mientras pensaba: ¿Para qué me voy a ir preocupada?, seguro que… Leer más