El francotirador y sus dos amores. Por Francisco Garzón Céspedes
El francotirador tenía en el punto de mira el espacio entre sus dos amores. Allá, tan lejos, tan cerca, su madre y la mujer que el francotirador amaba. Les esperaba la muerte. Los torturadores ya habían realizado los ritos previos a la ceremonia de indagación. Su madre y la mujer que él amaba irían muriendo pedazo menos, pedazo menos. A trozos. Y, aún peor, morirían en la vergüenza de suplicar. De humillarse. O de haber traicionado. El francotirador podía liberar a una de las dos mujeres. Matándola. Por toda posesión le quedaba una bala. No contaré yo cuál de los… Leer más
