Semáforo en rojo. Por Isidro R. Ayestarán

Cuerpos taciturnos tras la jornada laboral en un coche rumbo al descanso a lo largo de un sendero de semáforos en rojo. Silencios que comentan y divagan en miradas a través del espejo retrovisor, que les da la razón en eso de que los días tienen su punto final. Un «hasta mañana» en la primera remesa de abandonos hacia las cuatro paredes de un territorio propio e inhóspito. El pasado que nunca será presente, y un presente, que se asemeja cada día más a ese pretérito lejano y marchito en el álbum de la memoria. La mirada furtiva y cristalina… Leer más