Tú me haces temblar. Por Isidro R. Ayestarán

Tu melodía de amor hecha música bajo los focos de mi escenario, tu esencia en cada nota, cada estrofa, cada suspiro, tu nombre en mi alma, tu aroma en cada poro de mi piel, tu forma de amarme en cada uno de nuestros gemidos. Me haces temblar al evocarte de manera constante en cada paso de baile, en cada guiño a mi público, al perderme entre las miradas anónimas que persiguen este recorrido mío por el dominio de nuestros sentidos. Soy el artista que pronuncia tu nombre en mil títulos evocadores de ensueño y añoradas emociones por sentirte de nuevo… Leer más

La hora crítica. De José Belmonte Serrano.

El autor Profesor de literatura, escritor y poeta, crítico literario desde hace 25 años del periódico La Verdad de Murcia, conoce todos los ingredientes del arte de contar historias, del engranaje del idioma que entrelaza palabras y dan forma, al fondo de una idea, entre comas, acentos, puntos suspensivos…. Distingue la confección del traje, el justo punto de la sisa, del recorte y el pespunte literario. Cuando lee un relato lo desmenuza pausadamente, analiza cada voz, tiempo verbal, pronombre o adjetivo. Señala aquellas frases que no encajan en el texto, pequeños desaires de una ilusionada tinta que discurre por el… Leer más

Para un tiempo herido. De Enrique Falcón

El autor Enrique Falcón (Valencia, 1968) ha publicado hasta la fecha los libros de poesía El día que me llamé Pushkin (Ediciones del Ayuntamiento de Sevilla, 1992; Premio ‘Antonio Machado’ de Poesía); La marcha de 150.000.000: ‘El Saqueo’ (Rialp, Madrid, 1994: accésit Premio ‘Adonais’ de Poesía); La marcha de 150.000.000: ‘El Saqueo’ y ‘Los Otros Pobladores’ (Germania, Valencia, 1998; Premio ‘Ojo Crítico’ de Poesía); AUTT (Crecida, Huelva, 2002); Nueve poemas (Universitat de Valencia, 2003); Amonal (Ediciones Idea, Tenerife, 2005); El amor, la ira (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2006); los cantos definitivos del libro-poema La marcha de 150.000.000: ‘El… Leer más

Cuentos de nunca acabar. Por Gaviotas de Azogue

LAS TRES HIJAS Éste era un rey que tenía tres hijas, las metió en tres botijas y las tapó con pez. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? Éste era un rey que tenía tres hijas, las metió en tres botijas y las tapó con pez. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? EL CUENTO DE LA BUENA PIPA –¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa? –Sí. –Yo no te digo “sí”, ni “no”, yo sólo te digo: ¿que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa? –Bueno. –Yo no te digo “bueno”, yo… Leer más

Hotel cantabrico. De David Sarrión

El autor David Sarrión Galdón nació en Albacete en 1983. Autor de los poemarios ‘El arte de proyectar sonidos invisibles’ y ‘Hotel Cantábrico’, ha publicado sus textos en revistas como Barcarola, Impracabeza o 967arte, así como en el periódico El Día de Albacete. Ganador del primer premio de poesía del XXVII Concurso Literario para Jóvenes Ayuntamiento de Albacete, es miembro fundador del Colectivo Brújula y codirigió el Festival Poético Joven Feria 2007. El libro.- Todas las habitaciones del ‘Hotel Cantábrico’ guardan un poema dentro, una historia de amor que recorre los pasillos, cada planta del hotel, y deja en quienes… Leer más

El amante. Por Isidro R. Ayestarán

Qué no te daría yo por retenerte en cada nuevo amanecer, al sonar la alarma de tu reloj, al incorporarte desde tu lado de mi alcoba… Qué me quedaría por regalarte a través de mis palabras, de mis gestos, de mi mirada por que no te fueras a la hora señalada… De qué forma rasgaría el silencio que me atormenta al sonar el estruendo de la puerta, de tus pisadas descendiendo los cinco pisos que separan tu frontera de la mía, tu mundo de mi nada… Y dejo pasar el tiempo recostado en mi cama, abrazando tu recoveco, tu hendidura… Leer más

Eva. Por Clara Lecuona Varela

Soy una mujer, mi hombre fue a cazar la buena carne que da sangre y vida . mi hombre fue a cazar y no regresa Soy una mujer sola que no escucha el murmullo de sus pasos. Ni olfateo su olor tan distinto ya lo negro cubre mi cabeza y unos puntos brillantes me señalan. Luego tan entonces no quiero despertar si es que duermo aún … Clara Lecuona Varela Leer más