Reprimenda. Por Pablo Lorenzo

– ¿Otra vez comiendo tierra? Se te van a llenar la panza de gusanos – Dijo el padre al pequeño que jugaba con su palita. Su boca estaba amarga y crujiente. Escupió la tierra y se puso a llorar. – Bueno, bueno, no me llore, es mentira, no le va a pasar nada. El niño siguió llorando hasta que la madre que levantaba las cosas del picnic dejó de hacerlo y lo levantó. El llanto paso a sollozo. – No te puedo dejar un minuto con el chico que lo haces llorar – Fue el reproche. Lo que quedó del… Leer más