SER. Por Francisco Baeza Ballesta

Destello ceñido a barlovento Alza al soplo su taciturno mirar Advirtiendo la atmosfera de su piel, Ambiciona yacer lágrima del llanto que susurra. Hombre impávido a razón de su eco Titubea ante la veracidad que presencia Embaucando su propio entendimiento Anhela ser jugo, polvo, aire. Animal despeñado en vida Tiñe el pensamiento de su inherente fin Concibiendo el esplendor de la lágrima vertida, Sucumbe agonico, sucumbe feliz. Francisco Baeza Ballesta Leer más