Un deseo a la puesta de sol. Por Coscobil Fernández
Estoy sentada, en mi querida tumbona, con una taza de café en mis manos, y preparada para asistir a mi espectáculo preferido, LA PUESTA DE SOL, en mi Mar Chica (El Mar Menor) y por supuesto, en mi mente un deseo bien preparado, (ya que llevo tres días pidiendo el mismo). Porque todos sabéis que hay que pedir un deseo justo cuando el último rayo de sol desaparece en el agua. Y en ésta paz casi celestial (diría mi madre). No sé ¿por qué? Me viene a la cabeza esa noche que desperté bruscamente y me deslicé por las sábanas… Leer más
