La naturaleza y el hombre. Por Bernarda Enriquez

Conscientes o inconscientes, alambramos las ramas de nuestro destino haciendo un modelo único de nuestras vidas. Extendemos nuestras raíces hasta chocar con las paredes del tiesto que nosotros mismos nos formamos, con complejos e inseguridades. El tiesto que nos protege, al mismo tiempo nos aprisiona. Anhelamos la libertad que creemos ver en los demás, sin saber que pocos son los afortunados, que nacieron y crecieron libres de sus propias manos, de sus propios miedos y pensamientos. Silvestres son ellos sin tiestos ni cuidados especiales, tomando de la vida y la naturaleza lo necesario para su desarrollo. En la soledad de… Leer más