LA ROSA NEGRA. Por Isidro R. Ayestarán

Hoy habitas de nuevo mi morada. Te han regresado en forma de rosa negra con aroma a nostalgia trágica y olor a perpetuo recuerdo. Yo te sigo echando de menos pese a colocarte junto al retrato que te hicieron reposando sobre el madero del viejo tronco de tu huerto. Mirabas al objetivo lleno de vida, y hoy son tus cenizas quienes miran a este otro objetivo que son mis ojos anhelantes y enjugados por el llanto. Quise tenerte para siempre en forma de rosa negra, conservarte en mi memoria como monumento al tiempo hermoso del amor compartido y de los… Leer más