Malas palabras. Carmen María Camacho Adarve
Las palabras escritas de aquella desconocida galopaban a latigazos por mi sangre, como cullillos afilados. En contacto con el aire, cobraban formas de panes secos y duros de tonos enmohecidos y olores ocres. Dañaban desde el mismo momento en que rozaban el papel blanco cruzando distancias que me separaba. Me producían un dolor intenso insoportable. Se habían cruzado las palabras en mis textos, en las aceras, de la ciudad corriente. me habían elegido sus palabras a para descargar su ira, entre un centenar, un millar anónimas palabras que recorrían en el mismo instante todas las calles. La mala impresión inicial… Leer más
