LA DEVASTADORA SOLEDAD DEL COSMONAUTA. Por Guillermo García Valera
Si en Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, el punto de partida de la narración era el naufragio de su protagonista en una isla deshabitada y las aventuras en ella sobrevenidas, Adiós, camaradas, de Antonio Carballo, es la recapitulación testimonial y desencantada de cómo el cosmonauta soviético Alexei Konstantinovich se convirtió en un náufrago abandonado e inmolado por su patria. Esta crónica de los sueños que Alexei prolongó a lo largo de su vida, finalmente arrasados, viaja a la deriva espacial dentro del vientre de una botella. Como en las historias clásicas de náufragos, aparece aquí el recurso literario de la… Leer más
