UN POEMA PARA CARMEN. Por Carmen María Camacho Adarve
La esencia de mi alma, A mí alrededor, Se derrama. Y se derrama a diario, Mitad espejo, Mitad piedra preciosa. Ahora está, Cuidadosamente, Oculta… No vaya a ser, Que la gente, Se burle. ¡Que no quiere¡ Puede ser, Que de mi se burle la gente. Vaya a ser, Que de ella se burlen, Las gentes. Ahora que permanece, Orgullosamente, Expuesta a la gente. ©Carmen María Camacho Adarve 2003 Leer más
