Cura de la Pepa. Por María del Campo.
Quedar viuda a los 37 era verdaderamente una tragedia, con tres hijos chicos y un montón de deudas. Por suerte, la Pepa tenía trabajo y ganaba medianamente bien, la casa ya era propia y ella estaba en buenas condiciones de salud. El primer año transcurrió entre misas, recuerdos, llantos y la inevitable impotencia que genera la muerte de alguien tan joven a manos de otros. Justicia no se podía hacer, ya que «otros» habían perdido la vida también en el apesadumbrado suceso. Pero ése no es el caso. Lo terrible de esta historia es cuando, en la misa del primer… Leer más
