MELUSINA (UN CUENTO DE HADAS). Por Patricia Esteban
Nos fuimos a vivir al barrio de Casablanca, como un Bogart y una Bergman de todo a cien. Tu madre nos compró un juego de copas horroroso, que siempre soñé con exterminar en una orgía de de brindis rusos. Mi madre nos compró un carro de la compra que jamás llenábamos del todo, a cuadros y horroroso también, para no ser menos. Pusimos en la puerta un felpudo que decía ¡hola! a casi nadie y pensábamos nombres para nuestros hijos, aunque todavía nos quedaban al menos 20 años para poder tenerlos. Íbamos al cine una vez al mes y discutíamos… Leer más
