Nov 21

Unos tacones rojos
Me esperan en esta
Sala verde.
Y después del beso imposible
Me dejo increpar por la pluma
Que hace de mi lo que quiere.

Por qué el beso sin despedida
Y por qué yo y después tú
Sin saber qué hacer
En esta noche
De tacones rojos.

Ya son las 6:00 a.m.
Y todavía no sé si
El escape del beso fue
La mejor solución
A la noche que
No espera, ni me espera.

El incansable sueño
Que persiste en alcanzarme
Lucha contigo y conmigo
Y me pregunta si
Mañana recordarás.

Aunque no importa
Yo recuerdo lo suficiente
Para que unos tacones rojos
No me hagan olvidar que
Estuviste allí
Por mí
Por ti
Por la inestable probabilidad
De amanecer en el
Deseo de un sueño que no
Llegó a formularse por el
Asma incurable de unos tacones rojos.

Los mismos tacones rojos
Que esperan el ansia de la
Despedida sin retorno
Para convertirse en
Todo lo que desearon
Y no fueron, por miedo al
Devastador momento de
Afrontar el instante de
Lo que siempre quisimos.

VN:R_N [1.9.22_1171]
Rating: 2.5/10 (12 votes cast)
91- Noche de tacones rojos. Por Virginia Clemm, 2.5 out of 10 based on 12 ratings  Imprimir

9 Responses to “91- Noche de tacones rojos. Por Virginia Clemm”

  1. Susto dice:

    ¿? Es una incógnita para mí poco lúcida conciencia, a dónde es que nos llevan estos tacones rojos. Espero que el jurado lo comprenda. Le prometo a mi autoestima una relectura más pausada. ¡Suerte en el concurso!

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 4.0/5 (1 vote cast)
  2. Virginia Clemm dice:

    Susto, no me parece que tengas una conciencia poco lúcida, desde hace días vengo leyendo tus comentarios sobre otros poemas y me parecen atinados e interesantes. Gracias por la crítica, apenas comienzo y me viene muy bien este tipo de observaciones. Para alcararte la duda, creo que, realmente, ni yo quiero saber a dónde me llevaban esos tacones rojos!!!

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 3.0/5 (1 vote cast)
  3. En la isla dice:

    Lo que me dice el poema:
    La poeta habla de la frustración amorosa, de la interrupción del sueño de amor, del triunfo del miedo sobre la pasión. Se pregunta y no obtiene respuesta. Los tacones rojos,como símbolo erótico, están allí para recordarle su frustrada pasión y la certeza de que no habrá continuidad cuando dice:

    «Despedida sin retorno»

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 1.0/5 (1 vote cast)
  4. Susto dice:

    He vuelto por los tacones como un reto. Definitivamente está todo ahí. Se hace un poco complicado hilar las frases si pones mayúscula al comienzo de cada verso, aunque el verso sea sólo parte de una oración. Creo que la clave de lectura está en la primera estrofa. Y todo es historia pasada. Me ha gustado tu poema. Siempre me llevé bien con los desamores.
    En cuanto a tu comentario de que recién comienzas con esto. Te cuento como viejo corsario perdedor de mil batallas que esto de dejarse increpar por la pluma es una virtud que ayuda a la vida y ahorra el gasto del psicoanálisis. Otra vez: ¡Suerte en el concurso! y más suerte para tus tacos.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 3.0/5 (1 vote cast)
  5. Virginia Clemm dice:

    En la Isla: creo que has desnudado mi poema. Mil gracias por tu comentario.
    ¡Ah!, y me encanta la controversia entre Susto y tú, todos los días visito el sitio para ver sus comentarios siempre instructivos y atractivos.
    gracias de nuevo.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 2.0/5 (1 vote cast)
  6. Virginia Clemm dice:

    Susto: gracias de nuevo por tu sugerencia, es verdad lo que dices que las mayúsculas confunden, pero varias veces he intentado ponerlas en minúscula y vuelvo de nuevo a las mayúsculas, tragiquismos de poeta incipiente, je. Muchas gracias y admiro tu tenacidad y disposición al leerte todos o casi todos los poemas y por lo menos poner un ¡Suerte! al final. Deberías pensar en quitarte el seudónimo de Susto y ponerte Suerte, casi casi son lo mismo.
    gracias de nuevo

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  7. Flor de mar dice:

    El tema delos zapatos rojos de repente nos engancha y queremos saber quienes son o qué hay detrás de ellos. Por lo que se nos olvida mirar de repente que hay algunas palabras innecesarias y varios infinitivos que restan fuerza al poema. De cualquier forma ¡suerte!

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 2.0/5 (1 vote cast)
  8. morrisey dice:

    Adolece de oxígeno poético.
    Produce asfixia este verso:

    «Asma incurable de unos tacones rojos.»

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 5.0/5 (1 vote cast)
  9. Antonio Mur dice:

    Me ha gustado mucho tu poema. Lo estableces como un diálogo contigo misma y utilizas esos tacones rojos como vehículo alegórico de tus propias dudas, de tu frustración por no haber dado un paso que deseabas y que el temor a romper algo te paralizó. Fué beso de despedida lo que tenía que haber sido comienzo y maldices ese «asma» afectiva que te impide atreverte.
    Muchas de las imágenes que propones me han parecido buenas. Si has leído algún comentario mío, sabrás que abogo por la economía expresiva, por la precisión. Creo que te acercas a lo que propugno. Siempre se podrían mejorar cosas, pero eso les ocurre a todos los poemas, incluso a los mejores.
    Lo que menos me ha gustado es eso de empezar los versos con mayúsculas, sobre todo porque dificulta la lectura. Pero vamos, es pura anécdota.

    Te voto con un ocho y te deseo suerte en el concurso. Aprovecho también para invitarte a leer mi poema, el 139, y a que dejes allí tu comentario sincero si así lo deseas (a no ser que un comentario que hay con el nombre de Virginia sea tuyo. En ese caso muchas gracias por el detalle).

    Un saludo.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Espere un momento...
    Rating: 3.0/5 (1 vote cast)

 

 

 

 

 

 

 

Pagelines