No te quiero, Jesús, ya no te quiero;
te quise siendo Niño y te quería
porque , necio de mí ,desconocía
que no eras Dios amante y justiciero…
Yo te amé y te adoré y fui el primero
en calentar tu cuerpo con mi aliento;
mas pronto tuve el cruel presentimiento
de que ese Niño, risueño y sonrosado,
podría convertirse en aliado
de este mundo falaz y turbulento…
Yo te quise y te amé, Niño Divino
y palpé la dureza de tu cuna
y creí no existiese causa alguna
que trocara lo justo en tu camino.
Mas pronto vi tu proceder ladino…
enojado no quise defenderte
cuando en la Cruz, flirteando con la muerte,
no intentaste escuchar, Dios infinito,
de pobres niños, el flagrante grito…
¡ dejé por ello entonces de quererte!…
He contemplado inerme los hambrientos
miles de niños que por Ti nacieron
y de forma inhumana fenecieron
sin poder mitigar sus sufrimientos,
y he visto aquellos rostros macilentos,
áridos rostros, secos, arrugados ,
y en ellos unos ojos humillados
ante el miedo ancestral que contenían,
y rictus dolorosos de agonía
y cuerpos, piel y hueso ,ensangrentados…
He visto el frío de sus cuerpos yertos
sin, de pobres harapos, el abrigo
y cómo el sol ardiente era testigo
de su calor de muerte en el desierto;…
siempre pensé que en su vivir incierto,
al ser Dios, echarías unas manos
al menos a esos niños, ¡ Tus hermanos!
que desgarrados por feroz metralla
fallecen en inútiles batallas
fomentados por piaras de tiranos…
¡Esos niños, Señor, tienen derechos!…
después de ávido ordeño enfebrecido
¡ ni una gota de leche han obtenido
de los exhaustos y caídos pechos!…
Aposentado Tú en cálido lecho
te has mostrado orgulloso y altanero
sin querer contemplar el desafuero
que tu entorno, Señor, acontecía
mientras Tú incienso y mirra recibías;…
¡Por eso, Niño Dios, yo no te quiero!.
No cabe duda que tiene un ritmo perfecto, importa que es poesía. Los temas religiosos, personalmente y poéticamente me aburren algo. Pero me importa tu forma de escribir ligera y directa, sin rebuscar cultismos.
Transmite.
Habrá quien se rasgue las vestiduras por lo que has escrito. En lo personal encontraría más útil un poema vomitándole la bronca a la «piara de Tiranos» que mencionas. En cuanto a lo formal es impecable. ¡Suerte en el concurso!
Deacuerdo con susto, aunque la forma, el tema y la rima no sean de mi preferencia. ¡Suerte!
Independiente de la intención,aburre y agota tanta rima.
Jesusito de mi vida, eras niño como yo, ahora ya no te quiero y te escribo un poemón. Así me suena tu poema, en versión más prolífica, claro.
Un poema impecable en lo formal (décimas endecasílabas), pero nada más. Tal vez al no ser creyente el tema no me llega. No obstante la reflexión religiosa es una constante en mi pensamiento, pero con otros argumentos. Esto, y disculpa por lo que voy a decir, más parece una rabieta un tanto pueril de alguien que sostiene unas creencias muy primarias. Ya sé que lo planteas como denuncia de tantas situaciones injustas, pero atribuirle las culpas a una deidad en la que no creo y en esos términos, se me hace muy indigesto.
No obstante aprecio la refinada técnica poética que empleas y que demuestras dominar.
Te voto con un cinco y te deseo suerte en el concurso. Aprovecho también la ocasión para invitarte a leer mi poema, el 139, y a que dejes allí tu opinión sincera si así lo deseas.
Un saludo.