ME VISTE PROFANADO POR
LOS SANTOS, ESTAFADO POR
LOS BANQUEROS
IGNORADO POR LOS TELEDIARIOS,
SEÑALADO POR LOS CORRECTOS
PERSEGUIDO POR LOS JUSTOS,
ACORRALADO POR LOS FUERTES
EXPROPIADO POR LOS INVASORES
ME VISTE RESPIRANDO EL DIÓXIDO INSOLENTE
BEBIENDO EL PLOMO DE LAS NAPAS
ME VISTE MURIENDO EN LA COLA DE UN HOSPITAL PÚBLICO,
ANALFABETO BUSCANDO TRABAJO
REGANDO LA TIERRA AJENA CON EL SUDOR DE HIJOS PROPIOS
ME VISTE MURIENDO EN LA FRONTERA GRINGA
ME VISTE NIÑO MATANDO EN LA FAVELA
BLANDIENDO LAS BOLSAS DE BASURA
ME VISTE HUÉRFANO DURMIENDO EN UNA PLAZA
ME VISTE RECIBIENDO BASTONAZOS ENTRE LA MULTITUD HASTIADA
ASPIRANDO PEGAMENTO FRENTE AL FRÍO
ESCAPANDO DE ESCUADRONES DE LA MUERTE
APLASTADO POR LOS TANQUES, PISADO POR LAS BOTAS
HACHANDO CON EL FUSIL SOBRE LA NUCA
ARDIENDO VIVO EN LOS TALLERES DE COSTURA CERRADOS POR FUERA
ME VISTE CAYENDO JUNTO A OTROS EN UNA FOSA COMÚN
picaneado, torturado, violado, mutilado
atestado de sílice en un socavón de chile
me viste lleno de agujeros en un campo boliviano
me viste y no notaste que éramos lo mismo
me viste y no dijiste ¡basta!
Lo mejor que he leído hasta ahora en esta web. Felicidades!
Tal vez no ganes, tal vez no estés entre los finalistas, LAMENTABLEMENTE. Algunos dirán que no es poesía, que sólo se trata de un «manifiesto», que no hay metáforas; pero lo que es a mí, me encantó. Yo lo ltitularía «HOMBRE», o » MIOPÍA» También,para ser un poco mordáz y menos explícito lo titularia «Espíritu Santo». (ojo: soy creyente y occidental).
A mi también me ha gustado, es un mensaje terrible de queja sobre la realidad, pero esa realidad no solo es chilena o boliviana o del tercer mundo.Aquí tanbién hay muchas miserias que nadie mira.
Falta algo a mi entender en el poema ,el meollo de la cuestión: » Y yo tampoco hice nada por cambiar mi vida».
Suerte, es un poema valiente.
Me gusta lo que dice. Pero creo que la estructura le juega significativamente en contra al poema. Lo debilita seriamente. Si querías jugar con el tamaño de la letra de una manera constante, esa variación debería haber sido inversa a la que hiciste (empezar pequeño y terminar grande). Además de regular y disponer las imágenes en relación a esa valoración visual (sin dejar de lado lo que se tendría en cuenta en un poema sin esta técnica). El final de tu poema tiene palabras con mucha fuerza y les estas haciendo perder esa intensidad. Esa es mi opinión.
Me encanta!!! Magnífico, y quién dice que eso no es poesía….
Virginia: no lo digo yo, lo dicen los que han opinado sobre lo qué es o no es poesía. Nunca faltan los sabios…..
Me gustan las buenas metáforas en un poema, pero hay que reconocer que las imagenes son poderosas. Y como dice por ahí … si existe una ´sola imagen, aunque no exista metáfora ya es un poema. Y yo creo que aquí hay muchas que nos dejan pensando, me parece original lo de las letras y pienso que lo hiciste en el orden adecuado ya que al principio hablas de presbicia y el lector aún no ha llegado hasta el tope para decifrarte, entiendo lo que quisiste decir. ¡Buena suerte!
¡Suerte en el concurso y en la vida!
Paloma: Muchas gracias por tu comentario. Es alentador saber que existe gente a la que le importan estas realidades…
En la isla: Me basta y me sobra con que a tí te haya dicho algo. Gracias por tomarte el tiempo de leerla.
Tomillo: Que me digas que es un «poema valiente» es para mí el mayor de los orgullos. En cuanto a lo que dices que falta, creo que si lo has dicho, es porque tal vez esté en el poema. Como verás la literatura como la música juega con los silencios. Muchas gracias por tu comentario y por tu tiempo.
Ícaro: Verás, la clave de que el poema tenga esta forma y no otra está en el título. Lo que sugiere es que mientras más cruda la injusticia parece que más nos cuesta verla. Agradesco tu tiempo y tu comentario.
Virginia: Muchas gracias
Te vi y dije ¡basta!, pero nadie me hizo caso. Remover las conciencias es cosa de políticos; a estas alturas, pocos son los que creen en ellos.
Creo que los buenos sentimientos y la denuncia no son suficientes para comunicar una emoción -a mi humilde entender de poesía- sea desarraigo, injusticia … Suerte, no obstante.
Me gusta mucho, lo veo muy redondo. Difiero de algunas sugerencias que se apuntaban más arriba porque a mí, personalmente, no se me ocurre mejor forma de titularlo. El título me parece muy necesario para comprender el porqué de la reducción del cuerpo de letra a lo largo del texto. Si se sustituye, se le arranca gran parte de su valor. Según mi opinión, en él hay imágenes mejores que otras, pero todas poseen fuerza. Me parece un poema original, potente y bien construido. Solo un pero, cuando dices: «atestado de sílice en un socavón de chile», creo que te refieres al país, por lo que le faltaría la mayúscula inicial. Eso o tal vez yo desconozco alguna acepción de esta palabra, que también puede ser… quizá tu intención era «todo mayúsculas» al principio y «sólo minúsculas» para rematar… una nimiedad, en cualquier caso. ¡Un saludo y mucha suerte!
Cádiz: Si viste y dijiste ¡basta! no precisas de este poema. Me alegro sobremanera por eso. Gracias por tu comentario.
Viena: Muchas gracias por tu comentario y por tu tiempo. Efectivamente se refiere a Chile, el país. Pero habrás notado que también los comienzos de oración están en minúscula. Te diré que ha sido un dolor tener que escribirlo así. Es muy bueno que hayas prestado atención al detalle.
Si soy sincero el poema no me llegó, me resulta muy normal, y hasta poco original realmente. Pero ya sabes, de todo hay en la viña del señor.
Un abrazo y suerte!!!!
Oftlamólogo: Me parece por demás estupendo el poema. Ya que no sólo tiene un gran contenido y una buena manera de expresarlo, sino que tu manera de plasmarlo ayudándote de las letras en distintos tamaños, es por demás atinada y de alguna manera refuerza tu poema y el título. Qué manera tan CREATIVA de escribir un poema… Felicidades Maestro.
Gracias Just Gafar y betitointocable por sus comentarios.
Bueno Susto: Ahora que ya sabemos cual es tu poema, nos vamos a vengar de tí todos los concursantes. Ja,ja,ja, es broma, suerte con tu poema singular.
Amigo Susto, por supuesto que al develarnos el misterio despertaste la curiosidad de todos ( buena estrategia de mercadeo).
Debo decirte que seré un poco severa:
El tema de tu poema es universal; no obstante, lo circunscribes a una región: lo cual no es cuestionable en absoluto. Es evidente cierta parcialización ideológica, lo cual tampoco es cuestionable. Sin embargo, yo, como lectora que pretende asomarse a tu obra desde el balcón de la objetividad, me siento con derecho a “reclamarte” el olvido de los hermanos que, remando con sus manos, en balsas circulares huyen del horror para refugiarse en las fauces de los tiburones. Te dejo un poema de
la cubana María Cruz Varela:
DIES IRAE
El ojo es el paisaje que sobre él se cierne. Acorralándolo.
Rota la antigua alianza revela agonizante
que el paisaje es redondo. Que redondo es el ojo.
Que saberlo
no salva de tanta inmensidad indiferente.
Mis hijos amputaron sus embriones. Decidieron crecer
entre el azar y el miedo con sus prerrogativas.
Casuales ellos mismos descubren que están solos. Saltan.
Se quiebran. Gritan. Y mi vientre se espanta
ante la gran pupila tumefacta del ciclope.
¡Ay, Ulises, cuánto nos cuesta este regreso a Ítaca!
¡Cuántos cuerpos dolientes
Pudriéndose en nombre de la sobrevivencia!
Mis hijos van buscando su isla en mis rincones. Cortan.
Destazan. Tiemblan. Buscan en mí el paisaje
redondo para el ojo. El ojo es el paisaje. Saberlo
no nos salva del punzante atentado. De la afilada lanza.
¡Ay, Ulises, cuánta ceguera cuesta
esta arena blanquísima!
¡Cuánta cuenca vacía!
¡Cuánto cadáver triste meciéndose en la playa!
¡Cuánto. Cuánto nos duele este regreso a Ítaca!
Oftalmólogo o susto como quiera que sea: He opinado anteriormente en ésta tú página y me has parecido muy original. Sin embargo veo que hay a quién no le parece que una denuncia sea la mejor idea, pues “Tomillo” hasta te sugirió decir que tú tampoco hiciste nada por cambiarlo, por otro lado “Cádiz” te llegó a decir que los buenos sentimientos y la denuncia no eran suficientes para comunicar una emoción. La verdad es que tu poema deja pensando y no tanto por lo que diga, porque es un hecho que todos sabemos que en el mundo existen muchas injusticias, y existirán hasta que el mundo deje de ser mundo, lo cual no es un secreto, en cuanto a querer hacernos responsables, creo que lo pensamos desde que pasamos por las calles y vemos niños pequeños pidiéndote unas monedas y desde esos momentos es inevitable “no responsabilizarnos” porque ¿Entonces por qué les damos algunas monedas? La realidad lastima y siempre nos sentiremos culpables en cierto modo por una realidad que a veces va más allá de nuestras fuerzas, que implica aspectos en conjunto y no individuales, de carácter formativo y no tanto de intenciones. Me llamó la atención una entrevista a Octavio Paz que inclusive está en el youtube, ahí el Sr. Paz dijo que alguna vez tuvo el sueño adolescente de querer cambiar al mundo y al hombre y que ese sueño se fue convirtiendo con los años en una reflexión acerca del fracaso de ese sueño. Creo que el fracaso de ese sueño de alguna forma todos lo hemos sentido, no se puede luchar contra el mundo cuando nacen malas semillas en las almas por montones cada segundo, mientras seamos una mezcla de barro donde puede habitar el bien y el mal, el mal seguirá haciendo de las suyas hasta los últimos tiempos, pero… querer hacer este mundo mejor siempre tendrá para mi ver una gran validez, pese a lo que se diga, pues debemos callar acaso para después arrepentirnos o llorar? Conmover creo que sería lo mínimo y ya bastante nos conmovemos con las noticias y en las calles. No obstante la poesía también es denuncia, incluso unos de los primeros manuscritos “Los poemas de Gilgamesh contienen bastantes denuncias contra los gobernantes. Entonces vuelvo a decir: Otras palabras de Octavio paz: La poesía siempre es disidente. De ello emanan los poetas censurados y perseguidos. La poesía es testimonio de la unidad del hombre y el mundo. La poesía le dice al hombre sobre su identidad original. La revelación poética implica una búsqueda interior. Creo que tal vez tu poema no usa tantos recursos que conlleven a “sentir” esa injusticia mundana, aunque contiene flashazos y eso también es impresionismo, por lo tanto es un buen poema dentro de las reglas, tal vez no será el mejor de todos, pero sin duda es de los mejores desde el momento que es original, desde el momento que se atreve a meter la cabeza en un panal de avispas, y denunciar la basura del mundo tratando de soñarlo un poco mejor, y si no se lograra por lo menos mover las conciencias de la gente, por lo menos dejar escrita la basura de la que fuimos testigos para que un día quién sabe si evolucionemos y esto sea cosa del pasado. Feliz año.
«… podemos definir a la presbicia como la condición óptica en la cuál, debido a los cambios producidos por la edad, disminuye en forma irreversible el poder de acomodación. La presbicia es, por lo tanto, una condición fisiológica y no patológica…»
Extraje este fragmento de una página de una óptica. Creo que tiene mucho que ver con un comentario que hace más arriba «Flor de Mar» citando al Sr. Octavio Paz.
Buena la observación de Pablo. No estuve de acuerdo con el título, así lo dije al principio. Por eso manifesté que mas acertado me parecía «Miopía». la cual sí es una patología y no una condición, determinada por la vejéz. El miope debe acercarse para leer, el que sufre de presbicia aleja el papel.. En consecuencia, el título no tiene nada que ver ni con el poema ni con la presentación.
De esto ultimo estoy deacuerdo con Pablo y con En la isla, iba a sugerirlo antes pero lo olvide con tanta verborrea. Miopía, suena mejor. Saluditos.
Conmueve. Explota.
187 «La Jugada de la Permanentadora de Pestañas», por Elhido
Ahora que vuelvo a releerlo, coincido con los demás en que resulta más lógico el título «Miopía» pero sigo creyendo que una alusión a un defecto visual es crucial para que el poema tome fuerza. Los miopes -lo sé bien, sufro esa «patología» desde que me levanto hasta que me acuesto- distinguen las letras con nitidez solo si llevan las gafas puestas o rozan el papel con las pestañas. Lo mismo pueden hacer los observadores «cansados» si se calzan las lentes o sujetan el folio en actitud declamatoria. Como no podemos saber con certeza de qué alteración se trata, no podemos «ver» a qué distancia se sitúa el señalado del poema, de la pantalla. Si primero está cerca y luego lejos, o al revés. ¿A qué distancia nos colocamos nosotros mismos? ¿Nos sentimos identificados, inculpados? ¿No? Entonces seremos justos, quizá miopes. ¿Nos hubiésemos sentido identificados años atrás, cuando quizá éramos menos acomodaticios, más idealistas? ¿No? Entonces quizá seguimos siendo justos, o miopes. ¿Entonces sí y ahora no? El diagnóstico podría resultar de una presbicia galopante. Si consideramos que «el juzgado» era un miope, podemos tal vez excusarle, tildarle de «inocente», «ignorante», «pusilánime», de corto de miras, en suma. Necesita acercarse para ver, y el espectáculo no le interesa, por eso se mantiene a distancia. Miopes somos todos, la diferencia seguramente estriba en las dioptrías. En cualquier caso, la miopía no sería la enunciación de un problema «visual» sino la metáfora de una imperfección «moral». En el momento del poema el protagonista (yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos…) podría alejarse de nuevo, como siempre, para no enterarse de lo que ocurre ni leer la sentencia que le incrimina. Un justo castigo podría llegar con la edad y la presbicia: cuanto más se aleje de la realidad, más nítida se tornará su cobardía. Y ya no podrá escapar de sí mismo.
Gracias: Leonor, Viena, Flor de Mar, En la isla, por sus comentarios. Me sigue pareciendo «Presbicia» el título adecuado, justamente por lo que dice el Señor Pablo. La patología nos hace inocentes, ininputables moralmente hablando. En cambio,Presbicia es cansarse de ver.
Les cuento, que trabajo en ámbitos difíciles. Dando talleres en villas miseria y como docente en una penitenciaría. Les cuento que sé lo que es pedir monedas entre las mesas o saltearse un día sin comer. Les cuento que sé lo que es perder alumnos adolescentes en balaceras con la policía. Les cuento que muchas veces escribo por no llorar y otras tantas para saber por qué lo hago.
Morrisey dejó escrito por ahí que cuando un poema presisa tantas notas al pie, es porque es un mal poema. Estoy de acuerdo con eso y asumo que este es un mal poema. Me conforma y es suficiente premio para mí que esto que he osado presentar al certamen sea una buena cachetada entre tanto entretenimiento chatarra que anda por ahí.
Les dejo un gran abrazo con la alegría de saberlos hermanos de oficio y colegas de humor. No les deseo suerte en el concurso esta vez, porque asumo que al igual que yo han sacado ya bastante provecho de todo esto.
Susto: Déjame decirte que me has conmovido profundamente, y estoy hablando más en serio que nunca. Una de las causas, es porque hace un tiempo me dedique a realizar un trabajo que se refería a gente en especial que sufría algún dolor irreversible, como por ejemplo, una enfermedad sin cura, una amputación del cuerpo, heridas profundas del alma, duelos y situaciones difíciles de la vida que en mayor medida, a comparación de los demás, han tenido que enfrentar, ¿sabes? Fue un trabajo en el que puse mucho empeño, de hecho esta en dictamen, pero si te soy sincera ese es el trabajo que más lloré y más quiero. Creo que me identifico contigo en este tipo de frustración pues dices que muchas veces escribiste para no llorar y otras para saber porqué lo haces, amigo susto, creo que ya lo dije allá arriba en otro comentario, lo haces, no para “no llorar” si no para “no sólo llorar”, es decir, en la medida de nuestros dones y talentos hacemos lo que en cierta forma “nos corresponde”. Quizá dejar plasmado un poema, para mover conciencias o mínimo invitar a la reflexión. De igual manera que un médico puede salvar una vida. En mi caso no se trató de la catarsis precisamente, se trató de rescatar la actitud y la decisión en esta gente, de dejar correr el río de emociones (en los lectores que de algún modo sufrieran ésto) para que la misma corriente les fuera aliviando los sentimientos mientras duraba su travesía. Al menos mi arte intentaba reconstituir con la magia de las palabras esa parte hueca, en el fondo de los sentimientos, donde el lenguaje intentaba hilar nuevamente esa supuración de penas, para drenarles con la lectura cualquier síntoma infectado, no como poción mágica para curar, pero si como un bálsamo de compañía comprensiva o identificación por las rutas difíciles de ciertas agonías. Las experiencias horrendas en aislados casos se asemejan a una necrosis con aporte insuficiente de sangre, heridas graves , traumatismos o infecciones involuntarias del alma, la más sorprendente de todas es la apoptosis, cuando existe la muerte celular programada en esta misma alma, metafórica, real o imaginaria, por cualquiera de los casos conocidos, ese morir a cada instante, no es otra cosa que los duelos inevitables de la vida. A los cuales por experiencia propia o ajena, no podemos ser indiferentes. Susto, tu título no precisa más que “Presbicia”… todo esta dicho… y creo que no son notas al pie de página lo que haces, ve más allá y verás que tu página, no sólo está llena de crítica, si no de ideas, de deseos, de anhelos y de alguna manera hemos querido ir descubriendo al poeta sin saberlo enteramente, hemos gritado con las letras para que lo dijeras, hemos entrado en reflexiones para encontrar el camino y que lo develaras. Fue como hacer una pregunta sin interpelarla textualmente. Y las preguntas, jamás se contestan con “notas” si no con “respuestas”. Y no todas las preguntas tienen una buena respuesta como la tuya si no manoteos. Por lo tanto tu poema es sencillamente bueno. Ya lo he dicho: entre los mejores. ¿No es así compañeros?
MEMORANDUM EN PROSA NO POÉTICA
De: En la isla
Para. La incontenible pasión de conmoverse
Aunque no es momento de presentación de curriculum es “justo y necesario” decir que provengo del mundo de la ciencia, hija de poeta pobre que hablaba con los perros y las mariposas y madre de profesión “ama de casa”.
Hoy estoy convencida de que me hice bióloga por pura rebeldía, o para salvarme de la manía familiar de conmoverse por todo, lo cual me convirtió en una sufriente empedernida. Lo primero que hice al ingresar a la Universidad fue convertirme en atea
y cuando regresaba a mi casa, después de clases, blandía mi bandera de agnóstica, en verdadero acto de provocación. Traté de olvidar las noches en que tuvimos que darle hospitalidad a los abuelos de “Perro flaco”,cuya biografía está publicada en este espacio virtual y juré que nunca más formaría parte de las “Brigadas de Socorro de Gatas Preñadas en situación de Abandono” .De Ahora en adelante sería una científica racional, cartesiana, sería una “ver para creer” Todo fue perfecto hasta que decidí realizar mi tésis de grado:
“La tripasomiasis americana o “enfermedad de chagas” está ampliamente diseminada en el Continente Americano; según la Organización Mundial de la Salud (1961) existen alrededor de diez millones de chagásicos concentrados en el llamado”cinturón de Chagas” que comprende a Perú, Brasil, Chile, Ecuador y Venezuela…”. Así comenzaba la introducción. ¡Ja! Otra vez la compasión agazapada.
Para «ayudar a salvar al hombre», debía infectar a unos blancos ratoncitos inocentes, de ojos vivaces y naricitas móviles; suprimir sus sistemas inmunológicos, exponiéndolos a fuentes radiactivas y esperar que la infección “prendiera”. Después cortaba el extremo de la frágil colita, la “exprimía” sobre un portaobjeto y observaba la gota bajo el microscopio. Si habían muchos tripanosomas en la sangre debía brincar de alegría, pero yo sólo veía la tristeza del ratón, su chillido se me hundía en la garganta y en las sienes.
La segunda parte del estudio consistía en infectar a los conejos, los mismos que vimos dibujados en las ilustraciones de los libros de lectura de primaria (“curiosos conejos comen ciruelas”). Después de infectados, la sangre a examinar debía provenir del propio corazón SI, DEL CORAZÓN; era un proceso difícil y extenuante, había que evitar la muerte de los animales. Era preciso dejarlos vivos y esperar que se recuperaran para repetir la operación a los quince días. Cuando los conejos me olían o veían mi bata blanca el terror crepitaba en las jaulas.
Amigos poetas, imaginen una inyectadora enorme clavada en el centro del pecho y que, mientras alguien tira del émbolo, el cuerpo de la inyectadora se va llenando de sangre de nuestro propio corazón… ¿Me perdonará el Dios de los ratones y los conejos? ¿Me perdonará mi Dios? Hacía mucho tiempo que no lloraba. He tratado de bloquear esta experiencia.
Amigo susto, usted agradeció el alegre rato que pasó al leer cosas como ésta:
Un mechero sin gas
Enciende la pasión de Jesucristo
Con un jovencito
Usted lo disfrutó
YO NO .
No es que mi compasión sea mejor o mayor que la suya.
Se trata sólo de ser congruente. ¿Me explico?.
Aquí lo que interesa es la poesía la que por cierto en este texto no existe.
¡oH Morrisey! porprimera vez estamos de acuerdo.
Escribí un Memorandum:
«MEMORANDUM EN PROSA NO POÉTICA»
Repito: en prosa NO POÉTICA, tal como tus comentarios y como los muchos que se han hecho en esta página, donde se dejan de lado los criterios poéticos. Lo dije antes, me he ahorrado la consulta del psicoanalista. No me ofendería si me llamases demente, no espero menos de tí.
Saludos sangrientos y despellejados desde la isla de los escorpiones
En la Isla: No sé si estoy equivocada pero creo que morrisey se refiere al otro texto, que por cierto no lo había comentado.
Así que tu eres el «famoso» Susto. Pues en primer lugar quiero agradecerte que fueras el primero en pasar por mi poema y dejarme allí un comentario generoso. Gracias por tanto.
Luego, con lo que respecta a tu poema, encuentro, sobre todo una gran originálidad en la presentación, que acompaña perfectamente el mensaje que quieres transmitir. Este mensaje, como ocurre con todos los poemas de estas características, es compartido siempre por cualquiera que tenga un mínimo sentido de solidaridad social. En cuanto a la polémica sobre el título, siendo yo padecedor de miopía por herencia y, ahora, también de presbicia por edad, entiendo más acertado el término presbicia, es decir, comparto tus tesis.
En cuanto al contenido poético, ahí discrepo más. Porque si bien utilizas con maestría la reiteración, muy acertada para este tipo de mensajes, luego el contenido de tu denuncia cae excesivamente en los tópicos, no tanto por lo que dices sino por el cómo. Tendrías que haber seguido aplicando tu innegable capacidad imaginativa en la descripción de los horrores que nos traes. Eso sí, el final es impecable, escueto y directo.
Te voto con un seis y te deseo suerte en el concurso.
Cuenta también con mi solidaridad.
Un saludo.
Muchas gracias Antonio Mur, por tu generosidad.
Recordado Susto (Oftalmólogo):
He sentido tu anónima presencia en estos terribles días que vive tu país. He seguido por la televisión el fatal cataclismo que sufrió la tierra de los Cuatro Grandes de Chile. Inmediatamente vinieron a mi mente, como fogonazos, algunos versos de tu poema.
No te conozco, no sé nada de ti, pero te sentí por medio de esta mágica página; percibí tus sentimientos de solidaridad con los que sufren y para mí representas los cientos de seres humanos que han sido maltratados unos, desaparecidos otros, por efectos del cataclismo que ha castigado al extremo Sur de América Latina.
Puedo imaginar el abatimiento de tu alma, tan vulnerable al dolor de los otros, como lo expresaste en tu poema «Presbicia» y que tantos comentarios desató
No has participado más, eso me ha extrañado y me produce una sensación de ansiedad. Si supiera tu nombre te buscaría en las listas de la Embajada. Quisiera saber que estás bien, VIVO, que sigues escribiendo poemas y que volveremos a sentirnos en el próximo concurso.
Hoy es tu país, mañana no sabemos…..
El terremoto de Chile desplazó 8 centímetros el eje de la tierra (según la NASA).
Si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene
J. Gleick