«Se nos sigue desangrando
la llave de la cocina”
Silvio Rodríguez.
Intenta esta vez
ese apartado rincón
frente a los cerros verdes y neblinados
un retrete un lavamanos
un aguamanil al menos
donde lavarle el cuerpo a lo que no es tuyo
cuelga un letrero cursi
como estos versos
con la palabra hogar
y cubre las ventanas
para mirar la escarcha sobre el vidrio
en las tardes de enero
yo te prometo
regalarte mi juego de marcadores aromáticos
para que rescribas aquel poema erótico
en la pared del cuarto
cobrarte la vieja deuda de orgasmos no retribuidos
engañarte sin comparaciones
olvidar y cumplir la ley
hasta que la muerte nos separe