Divididos, fragmentados
como a partir de entonces se dividió la vida,
en poco tiempo dos mundos
tan distintos en un mismo espacio.
Fragmento 1
Cuando estábamos aprendiendo a escribir
cantos de lucha y victoria,
tuvimos que redactar epitafios.
Impulsados por la costumbre seguimos escribiendo,
como el viajero que, extraviado el camino,
busca la meta mirando hacia atrás;
como un viejo copista,
escribimos letras de sangre sobre pergaminos
fabricados con nuestra propia piel.
Fragmento 2
Mano, recordé tu guitarra
cuando en medio de dos notas
aquel guitarrista convocó al silencio,
y mis ojos,
abstraídos en el chisporrotear de la leña,
vieron pastos doblados por el viento,
árboles de soledad,
pájaros mensajeros combatiendo la ausencia,
lagunas extendidas hasta el horizonte,
neblinas de dolor, risas de lluvia.