Me quedé yendo hacia tÍ
La corriente era fría y turbia
y me golpeaba en el pecho
como un abanico
de agujas y de espuma
Y yo extendía los brazos
y abría mi boca
Pero nada era suficiente para retener
este rio negro y ancho
que corría hacia mí desde tu ausencia
La vida te fue tatuando las manos
con árboles y pájaros
Te fue llenando de rostros y voces
que nada tenían que ver
con mi palabra o mi tristeza
Y yo me quedé yendo hacia ti amor
Con el agua chorreando
por mis codos
y los recuerdos enredados en mi boca
como una maraña de hojas secas
Viendo como la tarde
se tragaba tu cuerpo entre la niebla
mientras yo me hundía
despacio en el silencio
Todavía con la boca abierta
apuntando hacia el cielo
y en el pecho un ardor de piedras blancas
girando como un remolino
Me quedé yendo hacia tí amor
Destello o diamante
vino a ser en mis ojos el anzuelo.