He desnudado mi alma
para que tú la veas.
Me quité los ropajes
que cubrían mis huesos,
y me mostré ante ti
tal y como vine al mundo.
Desnudo de ropa, vacío de ideas,
sin temores ni prejuicios,
limpia el alma de sombras,
abrojos y quimeras.
Para que cuando así me mires
sepas que bajo el manto de la piel
no se esconde mas que un hombre
que ama y espera.