{"id":930,"date":"2011-07-12T11:59:45","date_gmt":"2011-07-12T09:59:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=930"},"modified":"2011-07-12T11:59:45","modified_gmt":"2011-07-12T09:59:45","slug":"131-una-infancia-feliz-por-chuss","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/131-una-infancia-feliz-por-chuss\/","title":{"rendered":"131- Una infancia feliz. Por Chuss"},"content":{"rendered":"<p>El tiempo se par\u00f3 cuando llegamos a aquella isla, aunque nadie lo advirti\u00f3.<\/p>\n<p>Desde que pusimos un pie en ella supe que era m\u00e1gica por alg\u00fan motivo que por entonces se me escapaba. En cuanto conseguimos que el velero volviera a ser navegable decidimos partir de inmediato, emprender un viaje de vuelta que, est\u00e1bamos seguros, no pod\u00eda ser tan desafortunado como el que nos hab\u00eda llevado hasta all\u00ed.<!--more--><\/p>\n<p>El peor parado hab\u00eda sido yo mismo. Un objeto muy pesado me cay\u00f3 sobre la mano cuando intent\u00e1bamos controlar el barco durante la terrible tormenta que nos sorprendi\u00f3 poco antes de recalar en esta playa. Me desmay\u00e9 y enferm\u00e9. Por desgracia perd\u00ed el dedo me\u00f1ique. Mis compa\u00f1eros curaron mis heridas y cuidaron de m\u00ed. Finalmente, arribamos a esta isla desierta que ahora abandon\u00e1bamos.<\/p>\n<p>Zarpamos sin saber exactamente nuestro punto de partida, pero con mi herida casi cicatrizada, ilusiones renovadas y con nuestro flamante barco a punto de ser reestrenado.<\/p>\n<p>Atr\u00e1s dej\u00e1bamos el sufrimiento por la dolorosa amputaci\u00f3n de mi dedo, la fren\u00e9tica actividad de los d\u00edas de la tormenta, las est\u00fapidas peleas que nos enfrentaron en los aburridos d\u00edas sin viento, y la alegr\u00eda y excitaci\u00f3n dif\u00edcilmente contenida al comienzo de la aventura.<\/p>\n<p>\u00bfDije atr\u00e1s?<\/p>\n<p>A bordo revivimos la pesadilla. Volv\u00ed a tener fiebre y se reactiv\u00f3 mi infecci\u00f3n. Pas\u00e9 postrado y delirando los d\u00edas en que mis amigos luchaban por controlar la nave, a merced de un temporal fatalmente id\u00e9ntico al del viaje de ida.<\/p>\n<p>Tras la tempestad lleg\u00f3 la calma y con ella, de nuevo, las peleas \u2013la inactividad las propiciaba, como hab\u00edamos comprobado a la ida-. Adem\u00e1s, discut\u00edamos exactamente por las mismas cosas, con la misma pasi\u00f3n y acaloramiento, como si lo hici\u00e9ramos por primera vez. Inexplicablemente, la herida del dedo que tanto me hab\u00eda estado torturando dej\u00f3 de molestarme. Pens\u00e9 que era uno m\u00e1s de los extra\u00f1os fen\u00f3menos que s\u00f3lo parec\u00edan extra\u00f1arme a m\u00ed y resolv\u00ed no comentarlo con mis compa\u00f1eros, demasiado ocupados en reproducir fielmente cada acci\u00f3n, cada palabra, cada insulto que ya hab\u00edan proferido. Ninguno se daba cuenta de que eso ya hab\u00eda ocurrido.<\/p>\n<p>La calma chicha no detuvo el transcurrir del tiempo, que segu\u00eda soplando caprichosamente.<\/p>\n<p>Presintiendo que se aproximaba el fin del viaje, nos embarg\u00f3 una euforia parecida a la que nos anim\u00f3 durante los primeros d\u00edas de navegaci\u00f3n. Olvidamos nuestras diferencias y volvimos a cantar las mismas canciones y a contar los mismos chistes que nos hicieron re\u00edr al principio del viaje. Brindamos otra vez por el feliz motivo que nos llev\u00f3 a emprender esta fant\u00e1stica odisea: todos hab\u00edamos terminado con \u00e9xito la carrera.<\/p>\n<p>Dese\u00e9 que al llegar algo me sorprendiera, pero no fue as\u00ed.<\/p>\n<p>Me encontr\u00e9 a Mar\u00eda llorando en el muelle, representando la misma escena que yo ten\u00eda grabada en mi mente y que me hab\u00eda acompa\u00f1ado cada d\u00eda, desde aquel en que nos dijimos adi\u00f3s. Volvimos a casa en silencio, igual que cuando me fui. Me dio v\u00e9rtigo verla prepar\u00e1ndome la maleta, empecinada en continuar la representaci\u00f3n, sin hablarme, como la \u00faltima noche. Yo sab\u00eda que me culpaba por dejarla sola y s\u00f3lo ella present\u00eda que a la vuelta nada ser\u00eda igual.<\/p>\n<p>O s\u00ed.<\/p>\n<p>Quise desempacar y contarle nuestras desventuras, hablarle del descubrimiento de una isla que nunca aparecer\u00eda en los mapas, pero mis m\u00fasculos no me obedecieron. Al contrario, me llevaron a rodearla en un abrazo de despedida y a prometerle que nada iba a cambiar.<\/p>\n<p>En los d\u00edas que siguieron habl\u00e1bamos del viaje como si no lo hubi\u00e9ramos realizado. Mis amigos parec\u00edan haber olvidado todo. Pens\u00e9 que se deb\u00eda al trauma por las penalidades que hab\u00edamos vivido.<\/p>\n<p>Observ\u00e9 sorprendido c\u00f3mo mis primeras canas comenzaron a te\u00f1irse de negro.<\/p>\n<p>A nadie m\u00e1s que a m\u00ed le extra\u00f1\u00f3 que despu\u00e9s de una maravillosa luna de miel con Mar\u00eda, ella se fuera a vivir con sus padres otra vez.<\/p>\n<p>Mis amigos, a los que cada d\u00eda encontraba m\u00e1s j\u00f3venes, planeaban una fant\u00e1stica traves\u00eda en un velero que todav\u00eda no ten\u00edan pero al que ya hab\u00edan puesto nombre.<\/p>\n<p>Se llamar\u00eda Destiempo.<\/p>\n<p>A su disparatada propuesta yo les contest\u00e9, acariciando compulsivamente mi dedo me\u00f1ique, que no pod\u00edamos permitirnos ninguna escapada hasta que termin\u00e1ramos los estudios. En eso estuvieron todos de acuerdo y prometimos que ser\u00eda nuestro viaje de fin de carrera. Empezamos a ahorrar ese mismo d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tiempos aquellos! \u00a1Y qu\u00e9 suerte la m\u00eda poder vivirlos de nuevo!<\/p>\n<p>Ahora vivo atormentado porque me cruzo con Mar\u00eda todas las tardes al salir del cole y no da muestras de conocerme. Cuando la veo llegar me separo de mis amigos, que fuman a escondidas, y me hago el encontradizo. Ella se r\u00ede con sus amigas y me mira de reojo. No puedo dejar de mirarla mientras se aleja, con sus trenzas y su mochila, con su falda plisada y sus calcetines altos.<\/p>\n<p>Creo que me he enamorado.<\/p>\n<p>Hace tiempo descubr\u00ed que poseo este fant\u00e1stico don: soy capaz de predecir el pasado.<\/p>\n<p>Por fin mis padres me han llevado al psic\u00f3logo pues ellos no entienden lo que me pasa. Est\u00e1n muy confundidos y no me dejan hablar del tema delante de sus amistades, les incomoda un poco esta rareza m\u00eda. La verdad es que nunca aceptaron tener un hijo tan peculiar, quiz\u00e1 cuando sean m\u00e1s j\u00f3venes lo vean de otra manera.<\/p>\n<p>Mientras tanto, yo trato de llevarlo con naturalidad y no angustiarme por lo que me deparar\u00e1 el ayer. Al fin y al cabo, la m\u00eda fue una infancia feliz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo se par\u00f3 cuando llegamos a aquella isla, aunque nadie lo advirti\u00f3. Desde que pusimos un pie en ella supe que era m\u00e1gica por alg\u00fan motivo que por entonces se me escapaba. 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