{"id":914,"date":"2011-07-11T21:55:54","date_gmt":"2011-07-11T19:55:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=914"},"modified":"2011-07-11T21:55:54","modified_gmt":"2011-07-11T19:55:54","slug":"128-la-fe-de-andrew-wells-por-herbert-plax","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/128-la-fe-de-andrew-wells-por-herbert-plax\/","title":{"rendered":"128- La fe de Andrew Wells. Por Herbert Plax"},"content":{"rendered":"<p>Flotando boca arriba segu\u00eda el cauce del rio. Consigui\u00f3 olvidar el peso de su cuerpo. Su pelo empapado creaba un aura negra alrededor de su cabeza. Su piel desnuda se escond\u00eda de mis miradas bajo el reflejo del sol.<!--more-->\u00a0Su rostro, sereno, se hund\u00eda y resurg\u00eda al ritmo de la corriente. Desde la orilla decoraba el paisaje con su presencia, pero bajo el agua turbia se pod\u00eda ver c\u00f3mo su piel se arrugaba y se oscurec\u00eda lentamente.\u00a0<\/p>\n<p>Alz\u00f3 la cabeza y me mir\u00f3. Nad\u00f3 hacia la orilla con calma. Sali\u00f3 del agua y se enred\u00f3 en una toalla. Me sonri\u00f3.\u00a0<\/p>\n<p>-Siento que mi mente se ha vaciado del todo\u00a0<\/p>\n<p>-\u00bfY eso es bueno?-Pregunt\u00e9.\u00a0<\/p>\n<p>-Claro.-Me contest\u00f3 ofendida, con un tono arrogante. -Deber\u00edas probarlo, a lo mejor desaparece tu cinismo.\u00a0<\/p>\n<p>-No ha conseguido que dejes de ser prepotente, as\u00ed que no le atribuyo propiedades milagrosas al agua.\u00a0<\/p>\n<p>-Eres tonto.-Muy original y elaborado.\u00a0<\/p>\n<p>Me levant\u00e9 y le ofrec\u00ed mi mano. Se agarr\u00f3 a ella con fuerza y comenzamos a caminar hacia el coche. Ella se sent\u00f3 en los asientos de atr\u00e1s y se puso la ropa. Se coloc\u00f3 las botas y pas\u00f3 al asiento del copiloto sin salir del coche. Me sent\u00e9 frente al volante y puse en marcha el motor. Nada m\u00e1s brotar los primeros rugidos del motor, Emilie encendi\u00f3 la radio. Sintoniz\u00f3 una cadena de Jazz. Comenc\u00e9 la marcha mientras ella a mi lado tarareaba y golpeaba sus rodillas al ritmo de la m\u00fasica. Me cogi\u00f3 del brazo.\u00a0<\/p>\n<p>-Te quiero mucho, Andrew.-Sonre\u00ed.\u00a0<\/p>\n<p>-Yo tambi\u00e9n te quiero.-Sonri\u00f3 y me dio un beso en la mejilla.\u00a0<\/p>\n<p>Pasamos del frondoso paisaje del bosque al dorado paisaje de los cultivos de trigo. Tras un par de horas paramos en una gasolinera a repostar y descansar un rato. Tras llenar el dep\u00f3sito me sent\u00e9 en un banco que hab\u00eda frente al restaurante de la gasolinera. Cerr\u00e9 los ojos y dej\u00e9 que los vapores de la gasolina contaminasen mis pulmones. Mientras tanto Emilie hablaba con sus padres. Su tono y sus palabras ten\u00edan una ingenuidad que nada ten\u00eda que ver con su verdadera personalidad. Colg\u00f3 tras unos minutos y se acerc\u00f3 al banco. Se sent\u00f3 a mi lado y me sopl\u00f3 en la oreja. Abr\u00ed los ojos de golpe y la mir\u00e9.\u00a0<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 te han dicho?\u00a0<\/p>\n<p>-Quieren que vayas a cenar ma\u00f1ana a casa.\u00a0<\/p>\n<p>-\u00bfy qu\u00e9 les has dicho?\u00a0<\/p>\n<p>-Que eres un buen marido y que ir\u00e1s.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Si no hay m\u00e1s remedio\u2026-Ella ri\u00f3 y me dio un beso.\u00a0<\/p>\n<p>-V\u00e1monos, quiero llegar antes de que se haga de noche.\u00a0<\/p>\n<p>Otra vez m\u00e1s nos pon\u00edamos en marcha. Cada vez que ve\u00eda un poste de electricidad desaparecer tras de m\u00ed ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que perd\u00eda autoestima, carisma, pensamientos\u2026 No s\u00e9, sent\u00eda que no era yo.\u00a0<\/p>\n<p>Llegamos al fin a la ciudad. Ya las farolas iluminaban el asfalto. Met\u00ed el coche en el garaje y entramos en casa. Emilie hizo la cena. Durante la cena conversamos bajo la tenue luz de las velas, con las cortinas cerradas lejos de miradas indiscretas. Tras unas cuantas horas y otras tantas copas de vino nos fuimos a la cama.\u00a0<\/p>\n<p>Me despert\u00e9 temprano para ir a trabajar. Arranqu\u00e9 mi coche y apagu\u00e9 la radio. Llegu\u00e9 a mi trabajo, salud\u00e9 a mi jefe y brome\u00e9 con mis compa\u00f1eros. Me sent\u00e9 en mi despacho mientras mi secretaria me dec\u00eda con qui\u00e9n me deb\u00eda reunir, a quien deb\u00eda llamar\u2026 Y esa noche cena con los suegros. No pude m\u00e1s que pensar en c\u00f3mo nuestra facilidad para alcanzar la felicidad la marca la distancia entre lo est\u00fapidos que parecemos a ojos de la gente y lo brillantes que somos cuando nadie mira. No pude m\u00e1s que recordar los reflejos del sol en el agua sobre el cuerpo de mi mujer. Y ella sonri\u00f3.\u00a0<\/p>\n<p>El agotador aroma del perfume de mi secretaria hizo que volviese a la realidad.\u00a0<\/p>\n<p>-\u2026Y a las 12 tiene junta con la c\u00fapula.\u00a0<\/p>\n<p>-Muchas gracias Adele, te puedes marchar. Te avisar\u00e9 si necesito algo.\u00a0<\/p>\n<p>Se march\u00f3 contoneando exageradamente las caderas, gir\u00e1ndose con elegancia frente a la puerta y despidi\u00e9ndose con una falsa sonrisa, a\u00fan m\u00e1s ineficaz con el carm\u00edn.\u00a0<\/p>\n<p>Estuve un rato sentado en el escritorio repasando mentalmente todas mis tareas para el d\u00eda. Tras anotar un par de cosas en la agenda me levant\u00e9 y decid\u00ed dar una vuelta por la ciudad. Mi posici\u00f3n en la empresa me permit\u00eda tener cierta libertad de movimientos.\u00a0<\/p>\n<p>Una vez en la calle me sent\u00eda extraviado y decid\u00ed caminar sin un rumbo claro. Tras un rato llegu\u00e9 al campus de la universidad donde Emilie y yo nos conocimos. Yo estudiaba econom\u00eda y ella artes literarias. Tuve la fortuna de compartir clase con su hermano, si no fuese as\u00ed hubiese perdido lo que m\u00e1s quiero y deseo en este mundo. \u00bfHubiese perdido? Tiene gracia, ni siquiera la conoc\u00eda y ya ten\u00eda la sensaci\u00f3n de echarla en falta.\u00a0<\/p>\n<p>Atraves\u00e9 el campus hasta llegar a una parada de taxis. Me sub\u00ed en uno y le indiqu\u00e9 la direcci\u00f3n de mi oficina.\u00a0<\/p>\n<p>Tras varias horas de reuni\u00f3n con mis jefes y empleados, agotado y hambriento, decid\u00ed ir a comer. Llam\u00e9 a Emilie desde mi oficina y le propuse acercarse a un restaurante que est\u00e1 cerca de mi oficina. Me dijo que no, que estaba preparando las cosas para la cena con su madre. Ah, la maldita cena se me hab\u00eda vuelto a olvidar. Invit\u00e9 entonces a mi secretaria y bajamos los dos.\u00a0<\/p>\n<p>Adele no era una gran conversadora, pero escucha con atenci\u00f3n y por muy falsas y forzadas que sean sus posturas f\u00edsicas puedes intuir en sus ojos que realmente tiene inter\u00e9s en lo que la gente dice. Durante la comida conversamos sobre las pel\u00edculas que estaban proyectando en el cine de la ciudad.\u00a0<\/p>\n<p>Adele era muy cin\u00e9fila, conoc\u00eda pr\u00e1cticamente todos los actores y directores, algo sorprendente teniendo en cuenta que con su sueldo de secretaria ir al cine era un aut\u00e9ntico capricho. Me re\u00eda mucho con ella cuando entre risas intentaba pronunciar los nombres de los actores y actrices franceses.\u00a0<\/p>\n<p>-D-d-d-ecoml\u00e9.-Re\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p>Ped\u00ed la cuenta, pagu\u00e9 y nos marchamos de vuelta a la oficina.\u00a0<\/p>\n<p>No acababa de entender por qu\u00e9 Adele era tan radicalmente distinta cuando estaba en la oficina y cuando dejaba el trabajo tras de s\u00ed. Segu\u00eda forzando su feminidad, pero era agradable, e incluso bonita. Tremenda tragedia que no estuviese casada.\u00a0<\/p>\n<p>-Un par de horas m\u00e1s y ya he terminado.-Una y otra vez me dec\u00eda. A\u00fan suegros de por medio quer\u00eda ver a Emilie con todas mis ganas.\u00a0<\/p>\n<p>Por fin terminado mi trabajo conduje hasta casa de mis suegros. Llegu\u00e9 justo para comenzar la cena. Afortunadamente el hermano de Emilie estaba invitado, as\u00ed pod\u00eda recordar viejos tiempos y no me ver\u00eda forzado a charlar con mi suegro sobre finanzas y beisbol.\u00a0<\/p>\n<p>Larga cena, extensas copas de whiskey y co\u00f1ac, muchos recuerdos de juventud\u2026 acab\u00f3 siendo una velada agradable.\u00a0<\/p>\n<p>Con la cabeza a\u00fan algo ligera por el alcohol Emilie y yo subimos al coche tras despedirnos de toda la familia. Llegamos a casa, y cansados como est\u00e1bamos fuimos directos a la cama. Me dol\u00eda un poco la cabeza as\u00ed que decid\u00ed levantarme e ir a la cocina a tomar un vaso de agua y un par de pastillas.\u00a0<\/p>\n<p>Sentado en la mesa de la cocina observ\u00e9 un libro que estaba leyendo Emilie. Me plante\u00e9 qu\u00e9 hac\u00eda en mi ausencia. Pens\u00e9 que pensar\u00eda en m\u00ed tanto como lo hago yo en ella. O quiz\u00e1s no. Quiz\u00e1s Adele era siempre as\u00ed, amable y bonita. Quiz\u00e1s mi suegro era un gran conversador\u2026 como ya he dicho antes, brillantes en soledad, brillantes en la mente.\u00a0<\/p>\n<p>Permanec\u00ed sentado durante horas, mirando los azulejos del suelo, brillante en soledad, est\u00fapido en el reflejo y Emilie flotando bajo el sol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Flotando boca arriba segu\u00eda el cauce del rio. Consigui\u00f3 olvidar el peso de su cuerpo. Su pelo empapado creaba un aura negra alrededor de su cabeza. 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