{"id":909,"date":"2011-07-11T21:51:03","date_gmt":"2011-07-11T19:51:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=909"},"modified":"2011-07-11T21:51:03","modified_gmt":"2011-07-11T19:51:03","slug":"127-como-una-muneca-de-trapo-por-papa-noel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/127-como-una-muneca-de-trapo-por-papa-noel\/","title":{"rendered":"127- Como una mu\u00f1eca de trapo. Por Pap\u00e1 Noel"},"content":{"rendered":"<p>Julia lleg\u00f3 detr\u00e1s de la furgoneta de los bomberos al edificio Coral Palace.\u00a0 Desde\u00f1\u00f3 el ascensor y\u00a0\u00a0 subi\u00f3 las tres escaleras saltando dos pelda\u00f1os en cada\u00a0 tranco. En segundos se encontr\u00f3 frente a la puerta del apartamento 3-A, donde habitaba Virginia desde que se hab\u00eda independizado dos mese antes.\u00a0 Eran las cuatro de la madrugada.<!--more--><\/p>\n<p>Mucho le hab\u00eda costado convencer a los bomberos.<\/p>\n<p>-No tengo dudas, es un caso de suicidio-\u00a0 Dijo al funcionario de guardia, cuando se\u00a0 aperson\u00f3 en la estaci\u00f3n, situada a pocas cuadras de su casa.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ten\u00eda motivos para pensar lo peor; \u00faltimamente su hija exhib\u00eda comportamientos\u00a0 contradictorios: Manifestaba expresiones de gran\u00a0 alegr\u00eda que terminaban en llanto sin motivo aparente .Pero lo que m\u00e1s la abrumaba eran sus explosiones de ira ante cualquier\u00a0 contrariedad y aquellas miradas oblicuas que\u00a0 dirig\u00eda a su madre\u00a0 cuando \u00e9sta\u00a0 pretend\u00eda\u00a0 convencerla\u00a0 de que visitara a un especialista.\u00a0 Siempre\u00a0 daba la misma respuesta:<\/p>\n<p>\u00a0-\u00a1La del problema eres t\u00fa!-\u00a0<\/p>\n<p>Esa madrugada Julia\u00a0 desperto\u00b4 s\u00fabitamente con el repique del tel\u00e9fono, era\u00a0 Virginia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Estoy mal, necesito que me salves-\u00a0 le dijo\u00a0 antes de cortar la comunicaci\u00f3n abruptamente.\u00a0 Con manos temblorosas Julia marc\u00f3 el n\u00famero de su hija, pero \u00e9sta nunca contest\u00f3\u00a0<\/p>\n<p>Los bomberos abrieron la puerta\u00a0 con relativa facilidad.\u00a0 Recostada\u00a0 del marco, Julia ve\u00eda\u00a0 como su \u00fanica hija yac\u00eda en un sof\u00e1 con la cabeza\u00a0 ladeada, al borde del asiento.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el suelo observ\u00f3\u00a0 tres cajitas de cart\u00f3n y varios empaques vac\u00edos de pl\u00e1stico transparente que\u00a0 un\u00a0 bombero recogi\u00f3 y guard\u00f3 en el bolsillo de su camisa.\u00a0 Mientras un funcionario tomaba nota, los otros dos\u00a0\u00a0 acomodaron a la joven de veintis\u00e9is a\u00f1os en una camilla; con prisa la llevaron hasta la ambulancia y arrancaron en direcci\u00f3n\u00a0 al hospital. Detr\u00e1s de la\u00a0 furgoneta Julia\u00a0 conduc\u00eda el auto como un robot, no lloraba, no pensaba, s\u00f3lo percib\u00eda\u00a0 aquella enorme presi\u00f3n en el pecho y un inmenso calor que le brotaba desde lo m\u00e1s hondo, mientras que un sudor fr\u00edo\u00a0 manaba de sus axilas\u00a0 y le\u00a0 corr\u00eda\u00a0 hasta las caderas.\u00a0 El volante se le escurr\u00eda\u00a0\u00a0 de\u00a0 las h\u00famedas manos. Percibi\u00f3 un olor a rancio al tiempo que\u00a0 los latidos del coraz\u00f3n retumbaban\u00a0 en sus o\u00eddos. Sinti\u00f3 urgentes deseos de orinar.\u00a0 Al descender del auto, frente al hospital, no prest\u00f3 atenci\u00f3n a sus pijamas\u00a0 empapadas.\u00a0<\/p>\n<p>Una butaca marr\u00f3n de material pl\u00e1stico que estaba en el pasillo de la sala de cuidados intensivos sirvi\u00f3 de refugio a la tensi\u00f3n de Julia; all\u00ed se\u00a0 desplom\u00f3, afloj\u00f3 los m\u00fasculos y tom\u00f3 una bocanada de aire.\u00a0\u00a0 Acurrucada\u00a0\u00a0 se\u00a0 permiti\u00f3 llorar,\u00a0 mientras intentaba pensar\u00a0 en algo coherente,\u00a0 poner orden en el caos de pensamientos que discurr\u00edan aceleradamente por su mente.\u00a0 Una imagen se enlentenci\u00f3 de improviso en su memoria: la diminuta esfera de papel color rosa\u00a0 que, un a\u00f1o antes, encontr\u00f3 en el estante de Virginia\u00a0 mientras sacud\u00eda el polvo de los libros. Record\u00f3\u00a0 que hab\u00eda tomado la peque\u00f1a bolita entre los dedos\u00a0 advirtiendo que se trataba de un papel minuciosamente enrollado, y aunque sinti\u00f3 curiosidad, no se atrevi\u00f3 a desplegarlo; Virginia se enfurec\u00eda cuando alguien hurgaba\u00a0 sus cosas, las cuales manten\u00eda en\u00a0 impecable orden.<\/p>\n<p>A la semana siguiente, mientras\u00a0 sacud\u00eda el polvo de los libros,\u00a0 not\u00f3 que all\u00ed, en el mismo lugar del tercer tramo del estante, permanec\u00eda\u00a0 solitaria y muda la respetada\u00a0 bolita de\u00a0 color rosado Esta vez la agarr\u00f3 autom\u00e1ticamente,\u00a0 sin pensar deshizo\u00a0 los dobleces y estir\u00f3 la angosta y corta laminilla de papel.\u00a0 Escrito \u00a0con cuidadosa caligraf\u00eda y en letras diminutas, dec\u00eda:\u00a0\u00a0 \u201cPor m\u00e1s que me busques nunca me encontrar\u00e1s\u201d. Temerosa de disgustar a Virginia trat\u00f3 infructuosamente de seguir la marca de los dobleces del papel para darle la forma esf\u00e9rica original. Coloc\u00f3 la malograda esferita en el mismo lugar y esper\u00f3 el regreso de su hija, dispuesta a escuchar la sarta de reproches que seguramente llover\u00edan sobre su humanidad.\u00a0 Cuando escuch\u00f3 el ruido de la puerta se refugi\u00f3 en su habitaci\u00f3n aparentando leer un libro, mientras enfocaba la atenci\u00f3n en el\u00a0 recorrido que hac\u00eda su hija por la casa. La sinti\u00f3 entrar en la cocina, tal vez a comer\u00a0 algo,\u00a0 luego al estudio, donde estuvo un largo rato;\u00a0 antes de retirarse a dormir pas\u00f3 por la habitaci\u00f3n de su madre y le dio las buenas noches.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Que duermas bien-\u00a0 Contest\u00f3 Julia extra\u00f1ada.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0Al d\u00eda siguiente Virginia\u00a0 tuvo un comportamiento amable y apenas\u00a0 se march\u00f3 a la Universidad,\u00a0 Julia corri\u00f3 hasta el estante y tal como hab\u00eda imaginado, la bolita ya no estaba.\u00a0 \u201cEl mensaje lleg\u00f3\u00a0 a su destinatario, era para m\u00ed, seguramente se dio cuenta de que le\u00ed\u00a0 la nota\u201d ,\u00a0 pens\u00f3. Ahora, sentada en una butaca en el pasillo de un hospital, volvi\u00f3 a sentir el mismo escalofr\u00edo de antes.\u00a0 Es que para Julia, los frecuentes y fallidos intentos de acercarse a su hija eran respondidos siempre con desprecio y hasta con crueldad.\u00a0 Como pas\u00f3 el d\u00eda en que\u00a0 le pidi\u00f3 que la ayudara a levantarse cuando resbal\u00f3 en la cocina\u00a0 y la respuesta fue:\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u201cNo\u00a0 dispongo de tiempo,\u00a0 debo estudiar\u201d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso no le extra\u00f1aba que la nota estuviera destinada a ella.\u00a0<\/p>\n<p>El leve chirrido de la camilla sac\u00f3 a Julia de sus\u00a0 cavilaciones.\u00a0 Grande fue su sorpresa al ver\u00a0 la camisa\u00a0 de fuerza que inmovilizaban torso y brazos de su\u00a0 hija.\u00a0 La enfermera cont\u00f3 que no hubo alternativa, que Virginia rechazaba los auxilios y que\u00a0\u00a0 pretendi\u00f3 huir del hospital.<\/p>\n<p>No pod\u00eda dar cr\u00e9dito a lo que estaba viviendo.\u00a0<\/p>\n<p>-Es una pesadilla, una mala jugada de la fatalidad. Un desconocimiento de\u00a0 mis esfuerzos a mi rol de padre y madre,\u00a0 un menosprecio al apoyo\u00a0 incondicional que le brind\u00e9\u2026\u00a0 Y si bien es cierto que ella se destac\u00f3\u00a0 siempre por su\u00a0 brillante inteligencia; nadie podr\u00e1 negar que sin mi colaboraci\u00f3n no\u00a0 hubiera obtenido con honores la licenciatura en Qu\u00edmica.\u00a0 Parte de ese t\u00edtulo\u00a0 me lo debe a m\u00ed \u2013\u00a0 dijo Julia para sus adentros.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0En\u00a0 la peque\u00f1a habitaci\u00f3n que\u00a0 le pareci\u00f3 inmensa como su\u00a0 desamparo, contuvo el llanto y\u00a0 de pie al lado de la cama, mientras acariciaba el cabello de Virginia,\u00a0 con voz muy baja comenz\u00f3 a entonar la\u00a0 canci\u00f3n de cuna con que sol\u00eda arrullarla cuando era ni\u00f1a.\u00a0<\/p>\n<p>Virginia escuchaba con los ojos cerrados, por su memoria viajaban los recuerdos, lentos, apretujados, transport\u00e1ndola\u00a0 a una \u00e9poca en la que nada sab\u00eda y todo lo preguntaba:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-Mama \u00bfPor qu\u00e9 dices que el gato tiene hambre?-<\/p>\n<p>-Las madres lo sabemos todo-\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-Mama\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 anuncias que va llover y de verdad llueve?-<\/p>\n<p>-Las madres lo sabemos todo-\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00bfPor qu\u00e9, cuando repic\u00f3 el tel\u00e9fono dijiste: \u201catiende, es tu pap\u00e1?\u00a0 \u00bfC\u00f3mo\u00a0 adivinaste?<\/p>\n<p>-Es que las madres lo sabemos todo-\u00a0<\/p>\n<p>Respond\u00eda\u00a0 cada vez.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0Julia luch\u00f3 siempre contra la indiferencia de su ex marido, le dol\u00eda el olvido en que manten\u00eda a la ni\u00f1a y sol\u00eda\u00a0 llamarlo para recordarle:<\/p>\n<p>\u201cComun\u00edcate con\u00a0 tu hija, hace una semana que no te ve ni te escucha.\u201d<\/p>\n<p>Inmediatamente el padre llamaba\u00a0 y la ni\u00f1a saltaba de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Muri\u00f3 cuando\u00a0 ella contaba diecisiete a\u00f1os.\u00a0 Durante la enfermedad, Virginia\u00a0 le visit\u00f3 diariamente en el hospital, era\u00a0 quien le aseaba, le daba la comida y hasta se llevaba su ropa para lavarla en casa.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El doctor entr\u00f3 al cuarto, se acerc\u00f3 a la cama, aceler\u00f3 el goteo\u00a0 del suero y desat\u00f3 la camisa que manten\u00eda inmovilizado el cuerpo de Virginia.\u00a0 Despu\u00e9s de examinarla,\u00a0 dijo que al d\u00eda siguiente podr\u00eda marcharse para continuar el tratamiento en casa, recomendando adem\u00e1s la consulta de un psiquiatra.\u00a0 Se despidi\u00f3 con una\u00a0 amable sonrisa.\u00a0<\/p>\n<p>Julia sent\u00eda\u00a0 la urgencia\u00a0 del contacto, de salvar la zanja,\u00a0 ya\u00a0 convertida en abismo que se hab\u00eda abierto entre las dos. No soportaba el denso silencio.\u00a0 Clam\u00f3 ante el Dios que hab\u00eda olvidado, pidi\u00f3 clemencia, pero sobre todo mendig\u00f3 una dosis de valor para enfrentar la hostil mirada de su hija.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-Hija, te amo m\u00e1s que a mi propia vida, mi deseo es ayudarte. Estoy dispuesta a escuchar y comprenderlo todo.\u00a0 Cuentas conmigo, t\u00fa lo sabes\u2026<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 te impulso a tomar tan fatal decisi\u00f3n?-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un prolongado silencio Virginia respondi\u00f3:<\/p>\n<p>-Fui abusada por mi pap\u00e1 en repetidas ocasiones-\u00a0<\/p>\n<p>Esta confesi\u00f3n sobrepas\u00f3 la capacidad de tolerancia de julia y levantando la voz le espet\u00f3:\u00a0<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 nunca me lo contaste?<\/p>\n<p>\u00a0-Porque t\u00fa lo sab\u00edas. Porque las madres lo saben todo. Odiaba cuando te escuchaba decir jactanciosamente que sab\u00edas las cosas que yo ignoraba y que no pod\u00eda explicarme,\u00a0respondi\u00f3 con una sonrisa que a Julia le pareci\u00f3 sard\u00f3nica.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Pero si eras casi un beb\u00e9,\u00a0 se trataba de un juego que nos divert\u00eda a las dos.\u00a0 \u00bfQuiere decir que sufriste abusos de tu padre y soy yo quien tiene que soportar tu odio?-contest\u00f3 agarr\u00e1ndose del borde de la cama para mantener el equilibrio.\u00a0<\/p>\n<p>Virginia\u00a0 no dijo nada\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Julia conoc\u00eda esos silencios que en\u00a0 ocasiones pret\u00e9ritas se hab\u00edan prolongado hasta dos meses\u00a0 produci\u00e9ndole el efecto de una tortura. Sab\u00eda que Virginia ment\u00eda para\u00a0 causarle dolor. Sali\u00f3 del cuarto y recost\u00e1ndose de una columna revivi\u00f3 algunos sucesos del pasado que hab\u00eda lanzado al desv\u00e1n de su memoria; como la vez que viniendo del colegio su ni\u00f1a, de apenas ocho a\u00f1os,\u00a0 le cont\u00f3 que se hab\u00eda re\u00f1ido con una compa\u00f1era y que para responder a sus insultos le dese\u00f3 que su hermano reci\u00e9n nacido\u00a0 muriera.\u00a0 Ni que decir de cuando encontr\u00f3 la figura de arcilla que hab\u00eda tra\u00eddo del Per\u00fa,\u00a0 pintada con esmalte de u\u00f1as rojo y nunca quiso confesar por qu\u00e9 lo hab\u00eda hecho.\u00a0 Peor a\u00fan: no acept\u00f3 que\u00a0 ella era la autora. Cuando esto ocurri\u00f3 Virginia contaba siete a\u00f1os, nadie m\u00e1s que ella y su madre viv\u00edan en el piso. Tampoco explic\u00f3 c\u00f3mo hab\u00edan llegado las p\u00edldoras analg\u00e9sicas para la jaqueca que tomaba Julia y que hab\u00eda buscado exhaustivamente, hasta la casita de la \u201cbarbie\u201d.\u00a0 Por toda respuesta Virginia dijo:\u00a0<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9-<\/p>\n<p>\u00a0Temprano en la ma\u00f1ana salieron del hospital directo a la casa de su madre, adonde la convaleciente\u00a0 fue\u00a0 atendida hasta su recuperaci\u00f3n.\u00a0 Julia quiso reiniciar la conversaci\u00f3n sobre los supuestos abusos del padre pero Virginia le dijo\u00a0<\/p>\n<p>-No quiero hablar de eso-\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se\u00a0 regodea\u00a0 caus\u00e1ndome dolor? \u00bfA quien he criado?\u00a0 \u00bfA una hija que me odia?\u00a0\u00a0 Se preguntaba Julia\u00a0 con angustia, mientras preparaba el batido de frutas favorito de Virginia. Comenz\u00f3 a invadirla un sentimiento de dolor y de tristeza que se transform\u00f3 en impotencia, en rabia sorda.\u00a0\u00a0\u00a0 Se percat\u00f3 de que ya no deseaba di\u00e1logos, mucho menos abrazos ni caricias y\u00a0 jur\u00f3 que no har\u00eda un solo intento m\u00e1s para \u201ctender puentes\u201d entre su hija y ella.\u00a0 Era la m\u00e1s desgarradora e involuntaria renuncia que\u00a0 presentaba ante\u00a0 la vida.\u00a0<\/p>\n<p>Al despedirse, antes de regresar a\u00a0 casa, Virginia\u00a0 agradeci\u00f3 a su madre y extendi\u00f3\u00a0\u00a0 los brazos hacia\u00a0 ella.\u00a0 Como el n\u00e1ufrago que se aferra a una d\u00e9bil rama,\u00a0 Julia\u00a0\u00a0 la estrech\u00f3 contra su pecho.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 No me siente, me lo dice su cuerpo laxo como el de una mu\u00f1eca de trapo; esto no es un verdadero abrazo\u2026\u00a0 Yo tampoco la siento a ella &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pens\u00f3 Julia con resignaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julia lleg\u00f3 detr\u00e1s de la furgoneta de los bomberos al edificio Coral Palace.\u00a0 Desde\u00f1\u00f3 el ascensor y\u00a0\u00a0 subi\u00f3 las tres escaleras saltando dos pelda\u00f1os en cada\u00a0 tranco. 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