{"id":905,"date":"2011-07-11T11:48:10","date_gmt":"2011-07-11T09:48:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=905"},"modified":"2011-07-11T11:48:10","modified_gmt":"2011-07-11T09:48:10","slug":"126-la-ultima-pagina-por-antusas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/126-la-ultima-pagina-por-antusas\/","title":{"rendered":"126- La \u00daltima P\u00e1gina. Por Antusas"},"content":{"rendered":"<p>V\u00edctor baj\u00f3 esta ma\u00f1ana a comprar a la panader\u00eda su habitual barra de pan reci\u00e9n sacada del horno, y una caja de leche descremada para aclarar un poco una gran taza de caf\u00e9 fuerte, como a \u00e9l le gusta; la noche anterior hab\u00eda trasnochado hasta tarde porque no lograba darle forma al final de su obra maestra.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p>Como era domingo tocaba tambi\u00e9n comprar su peri\u00f3dico favorito con su suplemento dominical a todo color; no importaba en absoluto que las nuevas tecnolog\u00edas estuviesen irrumpiendo en todos los \u00e1mbitos de la vida, pero su preciado peri\u00f3dico en papel con la tinta a\u00fan fresca que se pega a los dedos con el pasar de las hojas, era un placer sin igual y \u00fanico que todav\u00eda le produc\u00eda tanta satisfacci\u00f3n o m\u00e1s que muchas cosas triviales de la vida.\u00a0<\/p>\n<p>Baj\u00f3 con laga\u00f1as a\u00fan en los ojos porque no se hab\u00eda lavado la cara antes de salir, s\u00f3lo se hab\u00eda desahogado del l\u00edquido elemento amarillo, bostezando sin parar y con la otra mano rasc\u00e1ndose fuertemente el pecho, del que brotaba una cada vez m\u00e1s selva de pelos, los menos de colores oscuros.\u00a0<\/p>\n<p>No se mir\u00f3 al espejo porque tampoco se hab\u00eda lavado los dientes. En un acto de reflejos propio de un joven, que no lo era, se enfund\u00f3 r\u00e1pido los pantalones vaqueros, la camisa a cuadros, que hab\u00eda llevado puesta todo el d\u00eda anterior, las sandalias, sin ajustarles la hebilla, y abri\u00f3 la puerta del apartamento, que no hab\u00eda cerrado con llave como acostumbraba hacer siempre.\u00a0<\/p>\n<p>Completamente despeinado baj\u00f3 las escaleras de dos en dos escalones desde el tercer piso en el que vive, a pesar de estar todav\u00eda medio dormido, el ascensor despu\u00e9s de todo estaba de m\u00e1s en ese momento; si se hubiese echado agua en la cara al levantarse no solamente le hubiese quitado las laga\u00f1as de los ojos sino tambi\u00e9n el sue\u00f1o, o al menos alivi\u00e1rselo.\u00a0<\/p>\n<p>Su esposa y sus cuatro hijos, familia numerosa como muchas de las de su generaci\u00f3n,\u00a0 la mitad mujeres, apenas se hab\u00edan dado cuenta de la euforia contenida de las \u00faltimas semanas. Sin duda, ser\u00eda causa de la edad, una peque\u00f1a euforia, pasajera, personal, le hab\u00eda llegado a decir su esposa a la segunda de las dos hijas cuando \u00e9sta le hab\u00eda preguntado a su padre por el motivo de su ir y venir por su peque\u00f1o estudio, atiborrado de cualquier cantidad de papeles, enredos, acumulados por a\u00f1os que pasan contando su historia particular; libros no muchos, apenas entreabiertos en un lado de la mesa.\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta a la pregunta de la hija se la dio su madre, V\u00edctor no hab\u00eda escuchado ni la primera vez, ni la segunda ocasi\u00f3n, ajetreado con sus cosas, repetida con las mismas palabras.\u00a0<\/p>\n<p>V\u00edctor hac\u00eda casi dos a\u00f1os que hab\u00eda quedado desempleado; en la gran fabrica donde trabajaba en un puesto de la cadena de producci\u00f3n, hab\u00eda habido un gran recorte de personal, tras la compra de la misma por una multinacional del sector. \u00c9l fue uno de los afectados al igual que dos de sus dos mejores compa\u00f1eros y amigos que como \u00e9l vieron la calle en cuesti\u00f3n de d\u00edas, cruzando al otro lado sin m\u00e1s c\u00famulo que a\u00f1os a cuestas y enfrente un camino dif\u00edcil y desconocido.\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00faltimos casi dos a\u00f1os aparte de cambiar completamente la vida de V\u00edctor, y junto a la de \u00e9l mucho la de su familia, le hab\u00edan servido para recuperar un entretenimiento del que apenas disfrutaba desde despu\u00e9s de los a\u00f1os de juventud, en los que pr\u00e1cticamente s\u00f3lo el trabajo y su querida familia constitu\u00edan tambi\u00e9n el mayor pasatiempo de su larga existencia.\u00a0<\/p>\n<p>Con la peque\u00f1a indemnizaci\u00f3n que le dieron y el seguro de desempleo ya en los \u00faltimas han salido adelante \u00e9l y su esposa; sus hijos no todos casados pero al menos con trabajo, aunque precario, han tenido que chupar por ello tambi\u00e9n de esa econom\u00eda familiar, para poder salir todos adelante con dignidad.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde que la empresa lo despidi\u00f3 su rutina se transform\u00f3, adquiriendo algunos modos y modales que no han dejado indiferentes a su familia y amigos; familia que tuvo que rendirse con el paso del tiempo a los vaivenes de su car\u00e1cter, cada vez m\u00e1s cerrado, no exento de pesimismo, pero que ellos entend\u00edan deb\u00eda ser producto del maldito despido, y como parec\u00eda que estaba ocupado en cosas, aunque en el fondo no muy claras para ellos, no era como para alarmarse.\u00a0<\/p>\n<p>La excitaci\u00f3n de las \u00faltimas semanas, adornada de m\u00e1s nervios de los normales, si hab\u00eda producido en su segunda hija cierta inquietud. Ella que parec\u00eda el doble de su padre por su parecido f\u00edsico, y que era objeto de cierta burla de parte de sus dos hermanos y amigos, era tambi\u00e9n siempre la que m\u00e1s se preocupaba por \u00e9l, y m\u00e1s desde que su padre hab\u00eda perdido el trabajo; pero su madre siempre audaz tambi\u00e9n se encargaba de apagar la inquietud.\u00a0<\/p>\n<p>Se hab\u00eda vuelto en cierta medida medio mani\u00e1tico con el pasatiempo recuperado de la juventud, per\u00edodo de su vida en el que tambi\u00e9n hab\u00eda le\u00eddo mucho, sobre todo a los cl\u00e1sicos, haciendo sus pinitos con peque\u00f1os escritos, y a ello se agarr\u00f3 fuerte como a un clavo ardiendo y el resultado deb\u00eda estar pronto por llegar.\u00a0<\/p>\n<p>Hoy domingo, como ha venido siendo siempre costumbre en la familia, no as\u00ed para V\u00edctor en las \u00faltimas semanas, a media ma\u00f1ana empiezan a pulular primero por la casa los \u00fanicos dos nietos, hijos del hijo mayor que pasaran el d\u00eda entero con los abuelos. La abuela los recibe todav\u00eda en bata y con el revuelo armado sus dos t\u00edas se levantan al toque de diana que producen los gritos de sus sobrinos.\u00a0<\/p>\n<p>Al grito de batalla de <em>abuelo<\/em>, <em>abuelo d\u00f3nde est\u00e1s<\/em>, se juntan toda la familia en pleno en el sal\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Otra vez debe estar el abuelo desde temprano pateando la calle. Espero que esta vez nos traiga como era costumbre siempre esos deliciosos churros y chocolate caliente que tanto os gustan.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La abuela acallaba as\u00ed a sus nietos y hoy no iba a estar de nuevo en lo cierto; su esposo no iba a repetir nuevamente el rito sagrado de los domingos, en el que la familia se juntaba en la casa para jactarse unos deliciosos churros ba\u00f1ados en chocolate que \u00e9l tra\u00eda reci\u00e9n hechos de la chocolater\u00eda, que quedaba no muy lejos de la plaza a la que daba el edificio donde viv\u00edan.\u00a0<\/p>\n<p>El abuelo andaba en su mundo, cansado pero vivo, a\u00f1ejo pero contento, con los ojos brillantes producidos por l\u00e1grimas que no van a salir, por la intensidad del sol que ya en esta ma\u00f1ana de mayo majestuoso se cegaba sobre ellos y por la alegr\u00eda contenida, llevando bajo el brazo el peri\u00f3dico enrollado con el suplemento dominical a todo color oliendo todav\u00eda a tinta fresca. Ya hab\u00eda consumido casi toda la barra de pan y media caja de leche descremada, sentado en un banco de la plaza frente a su casa, y de all\u00ed no muy lejos esperaban sin \u00e9xito de nuevo los churros y el chocolate caliente en la chocolater\u00eda.<\/p>\n<p>Como el tiempo pasaba y V\u00edctor no regresaba, su esposa y su segunda hija caminaron hacia el peque\u00f1o estudio de la casa en busca de algo, ah\u00ed pensaban deb\u00edan encontrar la respuesta.<\/p>\n<p>\u00a0Al llegar a esa pieza de la casa todo estaba ordenado, bien apilado en las esquinas o puesto en las estanter\u00edas; todo limpio, hasta en la papelera no hab\u00eda papel alguno cuando siempre estaba atiborrada de cualquier cantidad de ellos, ning\u00fan resto fruto de horas que pasan produciendo no solamente resultados sino tambi\u00e9n basura. Y sobre la peque\u00f1a mesa, delante de la silla que V\u00edctor, su esposo y padre, ven\u00eda calentando especialmente en los \u00faltimos meses de su particular desempleo, varias decenas de hojas; del lado izquierdo unas formando un peque\u00f1o bloque, y del lado derecho una sola hoja con unas cuantas l\u00edneas escritas, eso s\u00ed a mano. V\u00edctor gustaba del papel tama\u00f1o folio y no muy blanco y el l\u00e1piz grueso para escribir, como lo hac\u00eda cuando era joven, a la antigua usanza.\u00a0<\/p>\n<p>Susana y Margarita, su esposa e hija, mir\u00e1ndose las dos sus caras a la vez se aproximaron sobre la mesa y una a cada lado de la silla de V\u00edctor comienzan a leer esas cuantas l\u00edneas de la \u00faltima hoja, solitaria, separada del resto que formaban un peque\u00f1o mont\u00f3n sobre la mesa.<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy amanec\u00ed nuevo, ayer titubeaba, antes de ayer no me lo cre\u00eda en<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em>absoluto; todo despu\u00e9s de nada y habr\u00e1, deber\u00e1 haber, m\u00e1s de todo un<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em>poco y de nada bastante, pero ni eso me lo impedir\u00e1, pero eso tambi\u00e9n<br \/>\n<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em>ser\u00e1 ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>V\u00edctor baj\u00f3 esta ma\u00f1ana a comprar a la panader\u00eda su habitual barra de pan reci\u00e9n sacada del horno, y una caja de leche descremada para aclarar un poco una gran taza de caf\u00e9 fuerte, como a \u00e9l le gusta; la noche anterior hab\u00eda trasnochado hasta tarde porque no lograba darle [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=905"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":908,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905\/revisions\/908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}