{"id":895,"date":"2011-07-11T00:00:45","date_gmt":"2011-07-10T22:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=895"},"modified":"2011-07-10T23:36:06","modified_gmt":"2011-07-10T21:36:06","slug":"124-ultima-voluntad-por-zumo-de-arena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/124-ultima-voluntad-por-zumo-de-arena\/","title":{"rendered":"124- \u00daltima voluntad. Por Zumo de arena"},"content":{"rendered":"<p>Quiero que sepan que he pasado m\u00e1s de la mitad de mi vida entre rejas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seguramente las preguntas que les han venido a la mente cuando han le\u00eddo estas palabras han sido \u00bfa qui\u00e9n mat\u00f3?, \u00bfrob\u00f3 un banco?, \u00bftraficaba con drogas?<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La realidad est\u00e1 muy lejos de esos oscuros lugares: soy funcionario de prisiones o, mejor dicho, lo fui, porque me acabo de jubilar. Mi lugar de trabajo fue siempre un centro de alta seguridad del estado de Texas. All\u00ed viv\u00ed mil millones de historias pero, cuando he echado la vista atr\u00e1s, he de reconocer que hay una que reluce entre todas las dem\u00e1s, como una luci\u00e9rnaga entre moscardones. Se trata de la historia de un hombre llamado James Nixon \u2013s\u00ed, se apellidaba como aquel presidente que tuvo que dimitir-. James era un tipo impregnado de cultura y buenas maneras que acab\u00f3 sus d\u00edas por el m\u00e9todo de la inyecci\u00f3n letal (\u00e9l estuvo pensando mucho tiempo que la silla el\u00e9ctrica iba a ser su final, ya que fue juzgado antes del 82; pero finalmente esa odiosa mezcla de f\u00e1rmacos se lo llev\u00f3 al otro barrio).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nunca neg\u00f3 haber encargado la muerte de tres sicarios de la droga, los mismos tres desechos humanos que hab\u00edan asesinado a la mujer y a la hija de James en una noche de alcohol y psicotr\u00f3picos. No entiendo demasiado de juicios, pero me extra\u00f1a que ese tipo acabase al final del pasillo de la muerte&#8230; lo normal es que esas celdas las ocupen negros, latinos o gente cuyos ingresos econ\u00f3micos no les permitan tener una buena defensa en el juicio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero no me he sentado aqu\u00ed para discutir acerca de aquel caso, sino de la noche antes de su ejecuci\u00f3n, aquella noche que est\u00e1 grabada a fuego en las pizarras de mi memoria.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para entender lo que sucedi\u00f3 tienen que saber que aquel tipo, James Nixon, hab\u00eda hecho muy buenas migas con el resto de reclusos. Era un hombre gracioso, de esos que llevan la risa en la sangre. Pese a pertenecer a una clase social que estaba a a\u00f1os luz de las que contienen al resto de los mortales, siempre se integraba muy bien en cualquier grupo de presidiarios. No se meti\u00f3 en drogas ni en peleas y ayud\u00f3 a varios presos a lograr que los problemas de sus familiares m\u00e1s queridos desaparecieran. A m\u00ed, personalmente, me ca\u00eda muy bien.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero choc\u00f3 contra el alcaide, un prepotente lameculos llamado Walter Escalante. No s\u00e9 qu\u00e9 fue antes, si el huevo o la gallina; quiero decir que no s\u00e9 si apareci\u00f3 antes el odio del alcaide por James o si lo que naci\u00f3 en primer lugar fueron las bromas que este hac\u00eda acerca de la mujer de Walter Escalante. S\u00e9 que la bautiz\u00f3 como \u201cBragasparaca\u00eddas\u201d por su inmenso trasero. No s\u00e9 c\u00f3mo logr\u00f3 distribuir fotos de la dichosa Miss Escalante entre los internos, pero casi todos ellos vieron a Bragasparaca\u00eddas en una posici\u00f3n no demasiado honrosa. Gracias a Dios yo he olvidado aquellas im\u00e1genes, hoy podr\u00edan causarme pesadillas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solo me falta darles un ingrediente m\u00e1s para que ustedes puedan acabar de cocinar la historia en su cabeza. James era capaz de soportar su estancia en prisi\u00f3n gracias a su pasi\u00f3n por las \u00f3peras de Mozart. Ten\u00eda un aparato de m\u00fasica que le ayudaba a desconectar su alma del mundo.\u00a0 Sonre\u00eda cada vez que estaba escuchando una \u00f3pera.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Walter descubri\u00f3 esa afici\u00f3n un d\u00eda de oto\u00f1o. Fue a visitarle cuando La Flauta M\u00e1gica sonaba en el interior de la celda: Papagena y Papageno canturreaban dentro de un oc\u00e9ano de bemoles y sostenidos. No tard\u00f3 ni un mes en prohibir los aparatos de m\u00fasica en el interior de la prisi\u00f3n. Aleg\u00f3 que eran peligrosos y que pod\u00edan servir para ayudar a organizar un mot\u00edn.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todos supimos que aquello era una venganza.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 James no le dio al alcaide lo que m\u00e1s deseaba: su cara demostrando tristeza. Yo la not\u00e9 tras la cortina de su mirada, pero solo yo lo supe&#8230; porque le conoc\u00eda bien.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando la fecha de la ejecuci\u00f3n fue fijada varios funcionarios le pedimos al alcaide que hiciera una excepci\u00f3n con Nixon.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese hombre morir\u00e1 pronto \u2013dijo Thomson, un sargento de cuello gallin\u00e1ceo que casi siempre ten\u00eda la boca cerrada-. No es humano quitarle su \u00fanica afici\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1No puedo hacer excepciones! \u2013grit\u00f3 Walter Escalante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero&#8230;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay peros que valgan.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Muchos tuvimos miedo de proseguir con esa petici\u00f3n, no nos gustaba ver al jefe con los ojos desorbitados y amasando una venganza en la cocina de su mente. Tuvimos p\u00e1nico y fuimos esclavos de ese p\u00e1nico.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un d\u00eda en el que yo estaba de paseo por el patio me puse a hablar con Howard, el recluso que estaba encargado de la biblioteca. Le cont\u00e9 el tema de Nixon, el alcaide, Mozart y La Flauta M\u00e1gica.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siento dec\u00edrtelo, porque es tu jefe, pero ese Escalante es mala persona. Ese Nixon, sin embargo, siempre me cay\u00f3 bien. Es una l\u00e1stima que ahora est\u00e9 aislado.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Walter \u2013ment\u00ed- no es mala persona.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entiendo que no quieras decir nada de \u00e9l \u2013me interrumpi\u00f3-.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le regal\u00e9 un silencio recordando aquel dicho que indica que el que calla otorga.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Flauta M\u00e1gica \u2013murmur\u00f3 Howard-. Debe ser su \u00f3pera favorita, hablaba mucho de ella.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y se alej\u00f3. Olvid\u00e9 aquella conversaci\u00f3n hasta el d\u00eda de la ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La noche anterior a la inyecci\u00f3n a Nixon le concedieron su \u00faltima comida. Donde muchos ped\u00edan hamburguesas o pizzas y un helado, este tipo solicit\u00f3 una tostada con aceite del sur se Espa\u00f1a y sal roja de Hawai, un risotto de setas y una Cr\u00e8me br\u00fbl\u00e9e (he tenido que buscar en un diccionario c\u00f3mo demonios se escribe el dichoso postre para no quedar mal delante de ustedes). Simplemente aquello ya hizo que la ejecuci\u00f3n no fuese como otra cualquiera. Yo le recog\u00ed los platos y not\u00e9 que la tristeza se agazapaba tras cada gesto, tras cada movimiento. Pens\u00e9 que podr\u00eda llevarle uno de esos aparatos de m\u00fasica tan modernos y peque\u00f1itos que hacen hoy d\u00eda, pens\u00e9 que podr\u00eda hacerle feliz en su \u00faltima noche. Pero el miedo disfrazado de mil disculpas me ech\u00f3 hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cNo hay tiempo suficiente\u201d me dije.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cNo sabr\u00eda conseguirle la m\u00fasica que le gusta\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cNo s\u00e9 si es lo que quiere\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero todas ellas eran mentiras que mi cerebro inventaba, mentiras que trataban de hacerme parecer menos cobarde. La realidad es que ten\u00eda miedo de que el alcaide me pillara y me empujase hacia el barranco del desempleo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al d\u00eda siguiente un cura le confes\u00f3 y le sacaron de la celda. Solo miembros de las instituciones oficiales se sentaron en la sala que estaba a solo un cristal de distancia del pat\u00edbulo en el que James Nixon ser\u00eda ejecutado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No s\u00e9 c\u00f3mo empez\u00f3, qui\u00e9n lo empez\u00f3, ni mucho menos qui\u00e9n lo organiz\u00f3. No s\u00e9 si alg\u00fan funcionario supo de alg\u00fan ensayo. No s\u00e9 c\u00f3mo consiguieron aprender las canciones algunos de aquellos tipos, pedazos de carne que apenas sab\u00edan leer y escribir. No s\u00e9 si Howard transmiti\u00f3 la noticia o si lo hizo otro. No s\u00e9 si por primera vez en la historia de la prisi\u00f3n los negros y los neonazis hicieron algo juntos. Solo s\u00e9 que se me puso la piel de gallina al escucharles a todos entonando aquella obra.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las desafinadas voces de los reclusos comenzaron a cantar la obertura de La Flauta M\u00e1gica. Voces rotas, voces aterciopeladas, voces esmaltadas, voces propias de seres del inframundo&#8230; los reclusos empezaron a cantar a coro con fuerza. Fue algo atronador y, a la vez, algo maravilloso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los ojos del condenado empezaron a desparramar alegr\u00eda, me fij\u00e9 en ellos y descubr\u00ed vida en sus pupilas, algo que parec\u00eda haber perdido durante las \u00faltimas semanas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No pude ver la cara de Escalante, pero estoy seguro de que tuvo que morderse los labios para no gritar, para no frenar la ejecuci\u00f3n y mandar a todos los funcionarios a las celdas con orden de pegarle un tiro a todo aquel que estuviera cantando.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seguramente se trat\u00f3 de la peor versi\u00f3n que nunca se hiciera de aquella \u00f3pera; ni siquiera pudieron verse los trajes y decorados que siempre acompa\u00f1an a este g\u00e9nero musical. Pero puedo asegurarles que nunca una pieza musical me hizo emocionarme tanto como aquella versi\u00f3n de la historia de Sarastro, Tamino, Menostato y todos sus colegas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquellas voces no pudieron lograr que se aplazase le ejecuci\u00f3n, no lograron que hubiera una llamada de \u00faltima hora del gobernador&#8230; a las doce y siete minutos el coraz\u00f3n de Nixon se par\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante las semanas siguientes muchos internos acabaron en la celda de castigo y la comida fue mucho m\u00e1s grumosa y desagradable\u00a0 que de costumbre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la sonrisa que no abandon\u00f3 al moribundo James Nixon es lo que mejor recuerdo de mis a\u00f1os en aquel agujero; creo que le permiti\u00f3 evadirse de la tensi\u00f3n del momento, creo que dio el paso hacia la acera del m\u00e1s all\u00e1 con m\u00e1s tranquilidad que la que exig\u00edan las circunstancias.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como puede usted imaginar, despu\u00e9s de aquella noche he escuchado mil veces La Flauta M\u00e1gica, pero ninguna versi\u00f3n me ha puesto la piel de gallina&#8230; s\u00f3lo lo logr\u00f3 aquella que cantaron cientos de reclusos, aquella en la que hubo m\u00e1s de un mill\u00f3n de notas desafinadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiero que sepan que he pasado m\u00e1s de la mitad de mi vida entre rejas. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seguramente las preguntas que les han venido a la mente cuando han le\u00eddo estas palabras han sido \u00bfa qui\u00e9n mat\u00f3?, \u00bfrob\u00f3 un banco?, \u00bftraficaba con drogas?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-895","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=895"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":899,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/895\/revisions\/899"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}