{"id":890,"date":"2011-07-10T00:13:20","date_gmt":"2011-07-09T22:13:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/?p=890"},"modified":"2011-07-10T00:13:20","modified_gmt":"2011-07-09T22:13:20","slug":"123-dona-maria-por-pichina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/123-dona-maria-por-pichina\/","title":{"rendered":"123- Do\u00f1a Mar\u00eda. Por Pichina"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo periodista ambiciosa, y muy bien preparada quise escribir una historia real para la importante revista en la que trabajo. Ten\u00eda que ser una historia autentica e impactante que me catapultase a la fama.<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me puse a buscar personajes actuales y vivos, que hubiesen tenido una vida excitante o complicada. Una vida de esas que nadie nos atrevemos a so\u00f1ar ni a pensar, unas veces por ser demasiado aterradora y otras por ser tan maravillosa que las retiramos de nuestra mente por creernos que estamos desvariando. Y me encontr\u00e9 con Do\u00f1a Mar\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un extra\u00f1o personaje que hab\u00eda sido hac\u00eda muchos a\u00f1os la mujer m\u00e1s bella, rica y envidiada de su \u00e9poca y que hac\u00eda ya muchos a\u00f1os que hab\u00eda desaparecido por completo del mundo medi\u00e1tico. De tal manera que ni yo (periodista acreditada) hab\u00eda o\u00eddo nada sobre tal personaje.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin dilaci\u00f3n copi\u00e9 su direcci\u00f3n y part\u00ed inmediatamente en el primer vuelo para entrevistarla. Yo intu\u00eda que aquella entrevista iba a resultar muy positiva para m\u00ed, aunque no sab\u00eda si tambi\u00e9n lo ser\u00eda para mi carrera que, en definitiva era lo que me importaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me encontr\u00e9 frente a una inmensa casona o antiguo palacio envejecido y muy mal cuidado, casi abandonado: pero a\u00fan se notaban los vestigios de su pasada importancia. Estaba rodeado de una inmensa hacienda tambi\u00e9n muy abandonada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Do\u00f1a Mar\u00eda me recibi\u00f3 encantada. Y yo qued\u00e9 muy sorprendida, pues aquella viejecita era todo lo contrario de lo que yo me hab\u00eda imaginado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Parec\u00eda que ten\u00eda cientos de a\u00f1os por la cantidad de arrugas que ten\u00eda. Su blanco pelo era ralo y sin brillo, y lo hab\u00eda recogido ella misma en un anticuado mo\u00f1o que la hac\u00eda parecer a\u00fan m\u00e1s antigua. Vest\u00eda de negro con un sencillo vestido muy corriente y sus manos eran huesudas al igual que todo su cuerpo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras camin\u00e1bamos por un pasillo largo y estrecho, ella me iba contando su pasado, al tiempo que me ense\u00f1aba la casa habitaci\u00f3n por habitaci\u00f3n y estancia por estancia. Aquella casona o palacio era enorme, con muchos salones, gabinetes y habitaciones. Por lo visto ella hab\u00eda sido muy rica y hab\u00eda tenido una vida llena de lujos y fiestas y siempre hab\u00eda sido el centro de atenci\u00f3n de la sociedad de su \u00e9poca. En cada sal\u00f3n de la casa ella ten\u00eda una an\u00e9cdota o recuerdo de su pasada importancia como anfitriona y admirada joven. Por lo visto hab\u00eda sido muy hermosa y todos los j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes que la conocieron la pidieron en matrimonio, pero ella estaba convencida de que ninguno de ellos estaba a su altura. Ten\u00eda un concepto de su hermosura y de su val\u00eda y de su importancia econ\u00f3mica (creado en parte por las constantes alabanzas y admiraciones que recib\u00eda continuamente) que pensaba que deber\u00eda por fuerza llegar alg\u00fan ser sobrenatural o un semidi\u00f3s para ella solamente. Y en esta espera, los a\u00f1os inexorables fueron pasando sin que el esperado pr\u00edncipe celestial llegase y la pidiese en matrimonio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De golpe se dio cuenta de que aquella bell\u00edsima y riqu\u00edsima joven que era ella hab\u00eda desaparecido junto con la lujosa mansi\u00f3n en la que brillaba, y en su lugar hab\u00eda emergido una casona vieja y abandonada con una anciana mal vestida y flaca.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo esto lo iba contando ella y yo solo escuchaba. Pero me sorprendi\u00f3 mucho que a pesar del dolor que deber\u00edan de producirle aquellos recuerdos, ella sonre\u00eda continuamente, y en sus ojos hab\u00eda un brillo extra\u00f1o, como si ocultase un secreto que la ten\u00eda convencida de que volver\u00eda muy pronto a tiempos pasados y que lo que me estaba mostrando era un espejismo del cual me sacar\u00eda dentro de poco sorprendi\u00e9ndome inimaginablemente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por fin despu\u00e9s de todo un d\u00eda de recorrer estancias y escuchar sus relatos que me hac\u00edan casi ver aquellas magn\u00edficas fiestas y el esplendor que ella hab\u00eda tenido, se par\u00f3 en mitad del pasillo y me dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ahora voy a mostrarte el tesoro m\u00e1s grande que yo siempre tuve desde que nac\u00ed. Ni la casa, ni todos los arist\u00f3cratas que siempre me rodearon, ni mis padres, ni mis riquezas, ni mis joyas, ni yo misma, ni todo eso junto valemos tanto como lo que voy a ense\u00f1arte.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras me dec\u00eda esto el brillo extra\u00f1o de sus ojos aumentaba y su sonrisa era angelical, casi sobrenatural. Yo estaba intrigada, pues pensaba que pod\u00eda ser m\u00e1s importante para aquella altiva mujer que sus padres, sus riquezas o ella misma\u2026<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salimos de la gran casa y me llev\u00f3 a otra casa mucho m\u00e1s peque\u00f1a; era lo que podr\u00eda llamarse la casa de los criados. Parec\u00eda un establo rectangular con una puerta y unas peque\u00f1as ventanas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entramos, y all\u00ed dentro el rostro de aquella mujer se ilumin\u00f3 de felicidad. Yo no entend\u00eda nada y empec\u00e9 a pensar que aquella mujer no estaba bien de la cabeza\u2026 quiz\u00e1 padec\u00eda demencia senil y ella ve\u00eda algo que yo no era capaz de ver.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El interior de aquel galp\u00f3n estaba destartalado, oscuro y viej\u00edsimo. No ten\u00eda apenas muebles y parec\u00eda que ten\u00eda muchas habitaciones para dormir. En la entrada donde nosotros nos encontr\u00e1bamos hab\u00eda una cocina vieja y muy antigua, y unida a ella sin puerta, lo que debi\u00f3 haber sido un peque\u00f1o comedor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De pronto ella casi transfigurada y con una voz emocionada y sumamente respetuosa llam\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Do\u00f1a Mar\u00eda<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al punto apareci\u00f3 una se\u00f1ora aproximadamente de la misma edad que la due\u00f1a de la hacienda. Vest\u00eda muy parecido a ella, pero un poco m\u00e1s harapienta y toda de negro. Se notaba al instante que era la criada y tambi\u00e9n que pose\u00eda un gran car\u00e1cter y unas dotes de mando propias de una fort\u00edsima personalidad. Se captaba que todo lo que hac\u00eda o mandaba no admit\u00eda r\u00e9plica ni discusi\u00f3n, pero tampoco parec\u00eda que fuese a enfadarse si se la contradijese.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Do\u00f1a Mar\u00eda apenas nos mir\u00f3 y tampoco nos salud\u00f3 ni dijo nada al vernos all\u00ed. Era tan activa que toda su preocupaci\u00f3n se centraba en hacer lo que ella cre\u00eda que deb\u00eda de hacer. Por lo tanto, casi sin mirarnos y sin decir ni una sola palabra, se acerc\u00f3 al antiqu\u00edsimo fog\u00f3n y comenz\u00f3 a colocar cacerolas y a mover y a ordenar los pocos y viejos utensilios que hab\u00eda por all\u00ed de espaldas a nosotras. Observ\u00e9 que la due\u00f1a la miraba embelesada, con una constante y dulc\u00edsima sonrisa en su boca y un brillo cegador en sus cansados ojos, como si estuviese contemplando un \u00e1ngel maravilloso reci\u00e9n bajado del mismo cielo, y la dejaba hacer sin interrumpirla para nada. De pronto do\u00f1a Mar\u00eda se dio la vuelta y nos mir\u00f3 fijamente y con un nerviosismo tal que a m\u00ed sin saber porque me trasmiti\u00f3 un angustiante terror. Por su gesto serio y aquella mirada preocupada y penetrante supe que algo estaba pasando que solamente ella sab\u00eda y que al instante nos lo iba a contar. Esper\u00e9 inm\u00f3vil por el p\u00e1nico que sent\u00eda, pues la mirada de do\u00f1a Mar\u00eda revelaba un gran peligro para nosotras dos (la due\u00f1a y yo)<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mir\u00f3 con un amor infinito para su ama y le dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ellos est\u00e1n aqu\u00ed afuera. Del otro lado de la casa y vienen dispuestos a llevaros a las dos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo temblaba de miedo. No sab\u00eda que o quien eran ELLOS, pero por la forma en que la criada lo dijo supe que algo o alguien ven\u00eda a hacernos mucho da\u00f1o. Comenc\u00e9 a temblar y mir\u00e9 con angustia a mi anfitriona para pedirle explicaciones sobre lo que ocurr\u00eda y que o quienes quer\u00edan hacernos da\u00f1o y porqu\u00e9. Pero el rostro de mi anfitriona no se hab\u00eda alterado lo m\u00e1s m\u00ednimo y segu\u00eda mirando arrobadoramente a do\u00f1a Mar\u00eda y sonre\u00eda. Su expresi\u00f3n denotaba que estaba absolutamente segura de que su criada la proteger\u00eda con su propia vida y que jam\u00e1s permitir\u00eda que a su ama le hiciesen da\u00f1o, por lo que se pon\u00eda en sus manos con una confianza ciega y\u00a0 totalmente dispuesta a obedecerla sin la menor contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Asustada mir\u00e9 por una de las ventanas que daba a la parte de atr\u00e1s de aquel galp\u00f3n y vi un verd\u00edsimo prado no muy ancho bordeado por un r\u00edo. Al otro lado del r\u00edo hab\u00eda algunos \u00e1rboles frondosos y el prado se extend\u00eda a todo lo largo del r\u00edo. Empec\u00e9 a o\u00edr un ruido lejano que cuanto m\u00e1s miraba yo hacia el r\u00edo m\u00e1s iba increscendo. De pronto vi a trav\u00e9s de la ventana un ser que me paraliz\u00f3 por completo. Era el rostro barbudo de un hombre horrible. Era muy grande, iba todo desarrapado y llevaba un sucio y viejo sombrero marr\u00f3n de ala ancha. Sus hombros eran contrahechos, uno mucho m\u00e1s alto que el otro, sus piernas estaban muy arqueadas y con las rodillas dobladas y ten\u00eda unas manos enormes y sucias. Un ojo no lo ten\u00eda y solo se ve\u00eda la cuenca negra, arrugada y como quemada, y el otro ojo era grande, negro y brillante como un ascua. Por aquel ojo rezumaba maldad y odio. Aquel ser se parec\u00eda m\u00e1s a una espantosa bestia que a un ser humano, y al instante supe que aquel ser era un servidor de ELLOS y que \u00e9stos eran a\u00fan m\u00e1s horribles y malignos que su servidor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ven\u00edan todos, (aproximadamente ocho de\u00a0 ELLOS y tres o cuatro servidores) hacia el galp\u00f3n por la parte de atr\u00e1s de la casa y casi estaban ya entrando por las ventanas de las habitaciones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Do\u00f1a Mar\u00eda tambi\u00e9n los oy\u00f3 y supo que estaban muy cerca. Entonces pas\u00f3 su brazo por los hombros de su ama y con aquel amor tan grande pintado en el rostro dijo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Vamos, ten\u00e9is que escapar r\u00e1pidamente de aqu\u00ed. Saltad por la ventana de esa habitaci\u00f3n y huid hasta el otro lado del r\u00edo. All\u00ed estar\u00e9is a salvo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo no comprend\u00eda como mi anfitriona simplemente se dejaba guiar y no hac\u00eda nada por salvar a su criada; y sin poder contenerme dije:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Usted do\u00f1a Mar\u00eda tiene que venir tambi\u00e9n con nosotras y ponerse a salvo, sino la matar\u00e1n o la llevar\u00e1n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ante mi sorpresa ellas miraron una para la otra y sonrieron con ternura, como si acabaran de escuchar la tonter\u00eda de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin esperar m\u00e1s ambas saltamos por la ventana y corrimos atravesando el prado a toda la velocidad sin parar hasta que llegamos al r\u00edo. Lo cruzamos (pues no era muy profundo) y nos metimos entre los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el prado hab\u00eda mucho barullo de voces, pasos, y golpes de seres espantosos y extra\u00f1os y mucha confusi\u00f3n. ELLOS, aquellos seres horribles irradiando odio, rabia y maldad, destrozaban todo a su paso y su \u00fanica obsesi\u00f3n era entrar en el galp\u00f3n para encontrarnos a nosotras. Y al contemplarlos supe que aquellos seres del mal hab\u00edan sido creados solamente para aquella misi\u00f3n\u2026 Capturarnos y llevarnos a un submundo espeluznante, aunque no adivin\u00e9 por qu\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pens\u00e9 en do\u00f1a Mar\u00eda y se me encogi\u00f3 el coraz\u00f3n al imaginar lo que aquel MAL con forma humana le har\u00eda a aquella valiente y generosa mujer, al descubrir que nos ayud\u00f3 a escapar; y con un nudo de angustia en la garganta mir\u00e9 a mi anfitriona para recriminarla por su indolencia y ego\u00edsmo con su criada, que probablemente hab\u00eda dado la vida por salvarla a ella y ni tan siquiera la invit\u00f3 a salvarse con nosotras, y lo que es peor no demostraba la m\u00e1s m\u00ednima preocupaci\u00f3n por ella.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces al mirarla descubr\u00ed la mayor sorpresa de mi vida. Una sorpresa que me dej\u00f3 sin habla y sin saber que pensar ni que decir. Una sorpresa que dej\u00f3 mi mente en blanco y mi cuerpo paralizado. Mi anfitriona, el ama, la due\u00f1a de aquella enorme hacienda, la riqu\u00edsima y admirada joven venida a menos, la mujer que me quiso ense\u00f1ar el secreto mejor guardado y m\u00e1s amado para ella \u00a1\u00a1\u00a1 ERA DO\u00d1A MAR\u00cdA \u00a1!!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y yo en mi ignorancia, no supe descifrar aquel juego maravilloso de la creaci\u00f3n. La magia de las vidas que vivimos (fant\u00e1sticas vidas paralelas escogidas por nosotros) en las que somos alquimia y alquimistas al mismo tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo periodista ambiciosa, y muy bien preparada quise escribir una historia real para la importante revista en la que trabajo. Ten\u00eda que ser una historia autentica e impactante que me catapultase a la fama.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-890","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=890"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":894,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/890\/revisions\/894"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}